Los centros de votación de la República de Irlanda abrieron hoy su puertas al electorado, que acude a las urnas para decidir en un referéndum la ratificación del Pacto de estabilidad presupuestaria de la Unión Europea (UE).

Los últimos sondeos otorgan al "sí" un apoyo del 39 % y al "no" un 30 %, mientras otro 22 % del electorado se declara indeciso y un 9 % no tiene intención de acudir a las urnas en esta consulta popular, cuyo resultado no influirá en la entrada en vigor del acuerdo comunitario.

El tratado de estabilidad, un texto que prevé imponer estrictas políticas presupuestarias a los Gobiernos, solo precisa del apoyo de doce países miembros de la UE para entrar en vigor.

Sin embargo, el Ejecutivo de Dublín de coalición entre conservadores y laboristas ha advertido, no obstante, de que su rechazo dañará su posición en la zona del euro y podría provocar el descarrilamiento del rescate de la UE y el FMI a este país, cuantificado en 85.000 millones de euros.

El "no", dicen los partidarios del tratado, también impedirá que Irlanda, en caso de necesidad, pueda acceder a los fondos del Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera cuando finalice en 2014 su programa de ayuda.