El secretario general de la FIFA, Jérôme Valcke, afirmó hoy que "nunca" pensó en quitarle a Brasil la sede del Mundial de fútbol de 2014, a pesar de los atrasos en las obras de varios estadios.

Valcke abogó por unir fuerzas con el Comité Organizador Local y con las autoridades brasileñas para garantizar el "éxito" del Mundial y aseguró que no todas las obras de infraestructuras que están planificadas son obligatorias para organizar el Mundial.

"Lo que necesitamos son facilidades para moverse de los aeropuertos a los estadios, pero no necesitamos un país nuevo para 2014", dijo Valcke en una rueda de prensa en Río de Janeiro.

El secretario general de la FIFA afirmó que a partir de ahora "solo habrá una voz" entre el Comité Organizador Local, el organismo rector del fútbol y el Gobierno brasileño.

En la misma línea, el ministro del Deporte de Brasil, Aldo Rebelo, reafirmó la disposición del Gobierno "en trabajar de forma integrada y cooperativa" con la FIFA y las autoridades locales, para "estar a la altura del mayor espectáculo deportivo del mundo".

Rebelo también destacó que la organización del Mundial supone una "gran oportunidad" para el desarrollo del país y "para mejorar sus deficiencias".

Este fue el primer viaje a Brasil de Valcke después de la polémica desatada el pasado marzo por unas declaraciones del dirigente que ofendieron al Gobierno del país suramericano, que llegó a vetarlo como interlocutor.