Las autoridades de Nueva York lanzaron hoy una nueva campaña de promoción turística de cinco millones de dólares en la que se invita a los turistas y a los neoyorquinos a renovar el emblemático logotipo "I love NY" ("Amo a Nueva York").

"Esta campaña reinventa uno de los mayores activos de nuestro estado, el icónico "I love NY" que es conocido en el mundo entero como uno de los símbolos más exitosos de la historia", afirmó el gobernador del estado, Andrew Cuomo.

El gobernador destacó que el turismo es "vital" para la economía del estado, con la creación de medio millón de puestos de trabajo y y que genera decenas de miles de millones de dólares en ingresos para las arcas públicas.

El objetivo de la nueva campaña, en la que se invita a la gente a cambiar su característico corazón rojo, es renovar el emblema creado a mediados de los años setenta y que ha sido el símbolo de Nueva York durante más de tres décadas.

El popular logotipo, en el que la silueta de un corazón sustituye la palabra 'love' (amor), vio la luz en junio de 1977 de la mano del artista gráfico Milton Glaser, conocido también por sus diseños periodísticos para La Vanguardia en España y O Globo en Brasil.

Concebido para promocionar el turismo en Nueva York a finales de los setenta, cuando la ciudad atravesaba una grave crisis financiera y registraba un alarmante índice de criminalidad, ha logrado con los años hacerse un hueco en el imaginario colectivo.

Camisetas, tazas, carteles, adhesivos, postales, llaveros y un sinfín más de objetos de recuerdo que se pueden encontrar en cualquier esquina de la ciudad de los rascacielos han hecho del "I love NY" un reclamo que ha roto las barreras del idioma.

La nueva campaña se lanza tras conocerse un reciente informe que reveló que el gasto directo de los turistas en el estado de Nueva York el año pasado fue de 53.800 millones de dólares, un aumento del 8,1 % con respecto a 2010.

Sin embargo, las autoridades consideran que hay mucho por hacer después de años de recortes de fondos públicos para la promoción turística de Nueva York ya que se trata de un motor "crítico" de la economía estatal.