Al menos ocho miembros de la guardia fronteriza afgana y dos talibanes murieron en un enfrentamiento iniciado tras un ataque insurgente a un puesto policial en el extremo noreste de Afganistán, informó hoy a Efe una fuente oficial.

El enfrentamiento, en el que también resultaron heridos dos talibanes y un policía, se produjo anoche en el distrito de Warduj, en la provincia de Badakhshan, dijo el portavoz del gobernador provincial, Abdul Maruf Rasikh.

Sin embargo, los insurgentes aseguraron a través de su página web haber matado a 26 guardias fronterizos y haber causado heridas a un número similar de policías.

La remota y mal comunicada provincia de Badakhshan fue hasta hace un año una zona con poca actividad insurgente, pero en los últimos meses se han incrementado las acciones violentas en esta región.

Por otro lado, en la provincia oriental de Nangharhar, fronteriza con Pakistán, tres empleados públicos del distrito de Deh Bala fallecieron tras la detonación de un artefacto explosivo, de acuerdo con un comunicado del Gobierno difundido por la agencia local AIP.

La colocación de artefactos explosivos en las carreteras es uno de los métodos más usados por los talibanes -que también reivindicaron este atentado- en su lucha contra las tropas afganas e internacionales desplegadas en Afganistán.