Más de 350 guerrilleros islamistas y 187 efectivos de las fuerzas del orden rusas murieron el año pasado en combates y enfrentamientos en el Cáucaso Norte, informó hoy el fiscal general de Rusia, Yuri Chaika.

"Fueron destruidos 104 campamentos guerrilleros. Gracias a la labor de las fuerzas del orden se consiguió reducir la actividad terrorista" en el conflictivo distrito federal del Cáucaso Norte, apuntó Chaika en su intervención ante el Consejo de la Federación o Senado ruso.

El fiscal general, citado por la agencia Interfax, subrayó que entre los más de 350 guerrilleros que mataron las fuerzas policiales estaban 46 líderes de grupos armados.

A pesar de que "por primera vez en años se logró reducir el número de atentados contra los agentes de la ley", 187 militares y policías rusos perdieron la vida en 2011 y otros 440 resultaron heridos, lamentó Chaika.

Más de la mitad de los 29 atentados terroristas cometidos en Rusia el año pasado correspondieron al distrito federal de Cáucaso Norte (15).

El fiscal general recordó que 58 personas murieron en 2011 en atentados terroristas y más de 300 resultaron heridas.

Fueron más frecuentes en 2011 los crímenes de carácter terrorista cometidos por grupos extremistas que propagan ideas sobre la superioridad eslava, y que llaman a la violencia contra las personas de otro origen étnico, según Chaika.

La expansión del extremismo en "una sociedad rusa multinacional es un factor desestabilizador y una seria amenaza a la seguridad del Estado", advirtió el fiscal.