Christine Assange, madre del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, arremetió hoy contra el Gobierno australiano por su falta de ayuda en el proceso de extradición a Suecia por supuestos delitos sexuales.

Las declaraciones de la madre de Assange tienen lugar después de que el Tribunal Supremo británico se pronunciara el miércoles a favor de la extradición del fundador de WikiLeaks a Suecia, aunque le dio 14 días para evaluar el dictamen y considerar una reapertura del caso.

Christine Assange dijo a la emisora local ABC que las autoridades australianas han sido "absolutamente inútiles. De hecho, en lugar de ayudar, han hecho todo lo posible para desprestigiar a Julian y entregarlo a los Estados Unidos".

El ministro australiano de Exteriores, Bob Carr, salió hoy al paso para asegurar que el periodista de 40 años siempre ha tenido apoyo consular y enfatizó que el Gobierno de Camberra "no puede interferir con el proceso legal en otro país".

"El tiene el total apoyo consular australiano disponible para cualquier ciudadano atrapado en un proceso legal en otro país", dijo Carr a Sky News de la televisión por cable.

Assange, conocido por revelar miles de documentos confidenciales estadounidenses como los referidos a abusos en Irak y Afganistán, teme que su eventual extradición a Suecia abra el camino para que Estados Unidos pida procesarlo en su territorio por los supuestos delitos de espionaje y conspiración.

En ese sentido se expresó el secretario nacional de la Alianza de Medios, Entretenimiento y Artes, Chris Warren, quien expresó anoche que las preocupaciones de su gremio radican en que al final Assange "afronte cargos por el trabajo periodístico que ha hecho en WikiLeaks".

Sus simpatizantes tienen previsto hoy realizar varias manifestaciones en diversas ciudades de Australia para expresar su apoyo al fundador de WikiLeaks, quien ha recibido en Australia un premio por su contribución al periodismo.

Assange fue detenido en Londres el 7 de diciembre de 2010 en virtud de una orden de extradición cursada por las autoridades suecas y desde entonces se encuentra bajo arresto domiciliario en el sureste de Inglaterra.