La chilena Colbún, propietaria del 49 % del proyecto hidroeléctrico HidroAysén, al que se oponen vecinos y organizaciones medioambientales, suspendió hoy de manera indefinida el estudio de impacto ambiental que corresponde a la línea de transmisión que difundiría la energía producida.

La línea es fundamental para llevar a cabo la iniciativa, a cargo de un consorcio integrado por Endesa Chile, filial de la española Endesa, que involucra una inversión de 3.200 millones de dólares y la inundación de unas 5.000 hectáreas para la construcción de 5 represas y la generación de unos 2.750 megavatios de energía eléctrica.

En un comunicado enviado a la Superintendencia de Valores y Seguros, la empresa señala que "mientras no exista una política nacional que cuente con amplio consenso y otorgue los lineamientos de la matriz energética que el país requiere, Colbún estima que no están dadas las condiciones para desarrollar proyectos energéticos de esta magnitud y complejidad".

Además, Colbún aprovecha para destacar que es responsabilidad del Gobierno, así como de los legisladores que el proyecto pueda continuar con su normal curso.

"Será misión de los poderes Ejecutivo y Legislativo consensuar los cambios institucionales y regulatorios necesarios para viabilizar los proyectos de generación y transmisión que demanda el desarrollo económico y social de Chile", precisa el texto que lleva la firma de Bernardo Larraín Matte, presidente del directorio de la firma.

El comunicado añade que Colbún está "abierto a adaptar el proyecto HidroAysén en aspectos tales como su propiedad, modelo de negocio y en el desarrollo del proyecto de transmisión".

En respuesta a este anuncio, el ministro de Energía, Jorge Bunster, dijo en una breve declaración en la que no aceptó preguntas de los periodistas, que el Ejecutivo "ha impulsado una política energética que permita al país contar, en el largo plazo, con energía suficiente para lograr la meta de llegar a ser un país desarrollado".

Aseguró que se ha elaborado una "Estrategia Nacional de Energía (2012-2030)", que contó con el consenso de expertos que representan las distintas visiones en materia de desarrollo energético.

Recalcó que Chile ya cuenta con una institucionalidad en el aspecto energético "que ha permitido a las más diversas empresas llevar adelante sus proyectos" mientras cumplan las normativas eléctricas y ambientales correspondientes.

Recordó que ya fue enviada al Congreso la iniciativa legal para perfeccionar la regulación de los sistemas de transmisión en el país, y también se está llevando adelante la puesta en marcha de la "carretera pública eléctrica" anunciada por el presidente Sebastián Piñera.

El titular de Energía recalcó que la posición adoptada por Colbún corresponde a una determinación adoptada por una empresa privada.

El proyecto, rechazado por organizaciones ecologistas y parte de la comunidad de la región de Aysén, fue aprobado el 9 de mayo de 2011 por la Comisión de Evaluación Ambiental de esa región de Chile, situada 1.600 kilómetros al sur de Santiago.

La Corte Suprema chilena rechazó el pasado 4 de abril varios recursos contra el proyecto HidroAysén con lo que dio vía libre a su puesta en marcha.

En Santiago y otras ciudades de Chile se han registrado protestas contra el proyecto que han congregado a decenas de miles de personas, mientras el consorcio ha desplegado una campaña publicitaria para defenderlo.