El Tribunal Supremo británico apoyó hoy la extradición del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, a Suecia, donde se le acusa de varios delitos sexuales, pero le dio catorce días para evaluar el dictamen y considerar una reapertura del caso.

Por cinco votos a favor y dos en contra, la máxima instancia judicial británica rechazó el recurso que había presentado la defensa del periodista por entender que la euroorden emitida por Suecia cumple con los requisitos legales.

Sin embargo, Assange, detenido en Londres el 7 de diciembre de 2010 y que niega todos los cargos, no será entregado inmediatamente a Suecia pues la defensa no está satisfecha con el fallo y ha pedido catorce días para evaluarlo, reclamación que ha sido concedida.

El caso de Assange llegó hasta el Supremo después de que dos cortes inferiores -Westminster y el Tribunal Superior- autorizaran su entrega a las autoridades suecas.

En un giro inesperado en el maratoniano proceso legal contra Assange, su abogada Dinah Rose informó hoy a la corte de que estudia pedir permiso para reabrir el caso basándose en un tecnicismo legal.

En la audiencia judicial de hoy, a la que no asistió Assange pero sí algunos de sus partidarios con banderas y lemas en su defensa, Rose consideró que la justificación del fallo está basada en la Convención de Viena en materia de tratados y leyes, pero ésta -dijo- no fue argumentada durante el proceso legal.

Los abogados de Assange habían recurrido ante el Supremo con el argumento de que la eurooroden cursada por Suecia no era válida dado que fue emitida por un fiscal y no un juez.

Sin embargo, el Supremo concluyó hoy que, tras una interpretación de la legislación europea, que se refiere a que una euroorden debe ser pedida por una "autoridad judicial", la petición de entrega por parte de Suecia era "legal".

El presidente del Supremo, Nicholas Philips, reconoció las dificultades de los jueces a la hora de interpretar puntos de la ley europea, pero dijo que cinco de los siete magistrados concluyeron que la petición sueca reunía los requerimientos legales por entender que el fiscal entraba en la definición de "autoridad judicial".

A la salida del Supremo, la abogada Gareth Peirce, del bufete de letrados que defienden a Assange, dijo que pedirán al Supremo que "reconsidere" el dictamen puesto que éste plantea importantes asuntos legales sobre el significado de "autoridad judicial".

Ante la puerta del tribunal se congregaron muchos simpatizantes de Assange con pancartas que pedían la liberación del periodista, de 40 años.

El fundador de WikiLeaks, que ha revelado miles de documentos confidenciales de EEUU, fue detenido en Londres en virtud de una orden de extradición cursada por las autoridades de Suecia, donde se le acusa de tres delitos de agresión sexual y uno de violación a dos mujeres suecas en agosto de 2010.

Tras su detención en Londres, se inició el largo proceso legal en el Reino Unido que, pese al fallo de hoy, aún no ha terminado.

Si la defensa no hubiera solicitado un tiempo para evaluar el dictamen, Assange hubiera sido entregado a Suecia en un plazo de diez días.

El creador de WikiLeaks recurrió al Supremo después de que en noviembre de 2011 el Tribunal Superior aprobara su entrega a Suecia, confirmando así la decisión tomada en febrero de 2011 por una corte inferior, la de Westminster.

El antiguo "hacker" interpreta que las acusaciones contra él están "políticamente motivadas" mientras sus abogados sostienen que la orden de extradición es "inválida e inaplicable".

Assange, que se encuentra en arresto domiciliario, vive en la mansión de un amigo suyo en la campiña en el sureste de Inglaterra bajo fuertes medidas de control.

Los cables divulgados por su portal, entre ellos sobre abusos en Irak y Afganistán, fueron publicados en 2010 en varios diarios y causaron en su día una gran polémica en todo el mundo.