La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, se reunió hoy con Judy Gross, la esposa del contratista estadounidense Alan Gross, para hablar sobre la "injusta" situación de su marido, encarcelado en Cuba desde 2009.

"La secretaria, igual que el presidente (Barack) Obama, está preocupada por la presente situación de Gross y por las dificultades de la familia desde su injusta encarcelación hace más de dos años y cinco meses", dijo William Ostick, portavoz del Departamento de Estado, en un comunicado enviado a Efe sobre la reunión.

"Hemos usado y seguimos usando todos los canales diplomáticos adecuados, públicos y privados, para pedir la liberación de Gross", añadió el portavoz.

"Pedimos a la gente de todo el mundo que plantee este asunto al Gobierno cubano, porque el señor Gross merece volver a casa para estar con su familia", concluyó Ostick, que no dio más detalles sobre el intercambio entre Clinton y Judy Gross.

Gross fue condenado a 15 años de cárcel tras ser acusado de participar en planes subversivos contra el Estado por proporcionar acceso a Internet a comunidades judías en la isla, como parte de su trabajo en una empresa subcontratada por la Agencia Estadounidense de Desarrollo (USAID).

Su caso se convirtió en un nuevo foco de tensión entre La Habana y Washington, que insiste en la inocencia del contratista y ha exigido su liberación en reiteradas ocasiones al Gobierno del presidente Raúl Castro.