El gobierno boliviano convocó al dueño de una transnacional india a negociar un acuerdo para salvar un millonario proyecto minero paralizado.

"Queremos que el señor Naveen Jindal venga (a Bolivia) para negociar la continuidad del proyecto y no haga declaraciones desde lejos", dijo el ministro de Minería, Mario Virreira, en rueda de prensa el miércoles.

Jindal declaró en su país a la televisora local PAT que la siderúrgica Jindal Steel and Power está "lista" para abandonar Bolivia "si el gobierno no nos respeta como nos merecemos".

El gobierno boliviano sancionó por segunda vez a la siderúrgica india con una multa que suma 36 millones de dólares por incumplir las inversiones comprometidas para desarrollar un gran yacimiento de hierro.

Jindal había comprometido 2.100 millones de dólares en ocho años a partir de 2008 incluyendo la instalación de una acería para industrializar hierro. Según las autoridades no invirtió ni 100 millones de dólares por lo que ejecutó dos boletas de garantía por 18 millones de dólares cada una.

Jindal no ha vuelto a renovar la garantía que es requisito para continuar operaciones e interpuso una demanda arbitral por la primera. Atribuyó la demora a varios incumplimientos del gobierno incluyendo la dotación de gas natural para la futura acería.

El cerro Mutún es un rico yacimiento de hierro con reservas estimadas en 40.000 millones de toneladas métricas. Está ubicado a 1.100 kilómetros al este de La Paz, cerca de la frontera con Brasil.