El empresario estadounidense Willian Petty prometió el miércoles inyectar 15 millones de dólares para salvar a la aerolínea privada AeroSur de la quiebra.

El gerente general de AeroSur, Jorge Martens, dijo por teléfono a la AP el miércoles la empresa firmó una carta de intenciones con Petty, en la que el empresario se compromete a invertir 15 millones que serán desembolsados paulatinamente y así reanudar los vuelos suspendidos desde hace más de una semana.

"Estamos plenamente consientes de la compleja situación que queremos modificar y aceptamos el desafío con la confianza puesta en el marco jurídico de un país. AeroSur vuelve", dijo Petty tras la firma de la carta en la región oriental de Santa Cruz, según declaraciones difundidas por radio Erbol.

Martens explicó que Petty no comprará acciones de la empresa pero si "inyectará capital" para volver a operar.

Petty es un empresario que tiene pequeñas inversiones en minas auríferas en Bolivia. Es accionista de Franklin Mining Inc. fundada en Colorado en 1864.

El ministro de Obras Públicas, Vladimir Sánchez, dijo en rueda de prensa que cualquier acuerdo debe ser notificado a la Autoridad de Telecomunicaciones y Transportes.

"A la fecha una plan de salvataje requiere más 30 millones, cuando hemos hablado con ellos llegaba a 15 (millones) pero ya no es así", explicó Sánchez.

Aerosur, hundida en deudas por más de cien millones de dólares, dejó de volar cuando no logró renovar la semana pasada el alquiler del último avión que estaba en operaciones.

Por esa causa la empresa pidió que les dieran 90 días para levantar a la empresa mientras tanto su licencia de operaciones está suspendidas. La Autoridad de Transportes y Telecomunicaciones aún está definiendo ese pedido.

El dirigente de los trabajadores de la aerolínea, Gonzalo Urquidi, indicó a la AP que con la firma de la carta de intenciones se sienten tranquilos y contentos.

"Esperamos que de una vez salgamos de esta crisis pero anunciamos que a los salarios que nos adeudan no renunciamos", agregó.

El sindicato de 1.200 miembros realizaba una protesta por la falta de pago de sus salarios.

La crisis de la aerolínea se precipitó después que la oficina de impuestos confiscó los ingresos diarios por venta de pasajes por deudas impositivas.

Más de 2.000 pasajeros perdieron sus pasajes comprados en forma anticipada.