El Partido de los Trabajadores (PT) exigió hoy "compostura" al juez Gilmar Mendes, del Supremo Tribunal de Brasil, quien acusó al exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva de intentar "manipular" un juicio sobre un grave escándalo de corrupción ocurrido en 2005, durante su gestión.

"De un magistrado del Supremo se debería esperar más compostura y moderación", declaró el presidente del PT, Rui Falcao, en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros, en la que consideró "al menos desconcertante" que se acuse a un exgobernante de intentar manipular al Poder Judicial.

Según Mendes, en un encuentro que tuvo con Lula el pasado 26 de abril, el expresidente le sugirió tratar de postergar el proceso que el Supremo iniciará en el segundo semestre de este año, relacionado con un escándalo de sobornos a parlamentarios y financiación ilegal de campañas ocurrido en 2005.

Para ese momento Lula había cumplido sólo dos años de los cuatro de su primer mandato y las dimensiones del escándalo llevaron a la dimisión de varios ministros, entre ellos el jefe de gabinete, José Dirceu, y derrumbaron a toda la cúpula directiva del PT.

Entre excongresistas, exministros, parlamentarios, funcionarios públicos y empresarios, el Supremo juzgará a 38 personas vinculadas al caso, que durante meses hizo tambalear al Gobierno de Lula.

El magistrado dijo creer que en las "insinuaciones" de Lula habría también la intención de involucrarle en un nuevo asunto de corrupción que se investiga ahora, relacionado con una mafia del juego ilegal que supuestamente dirige el empresario Carlos Augusto Ramos, conocido como "Carlinhos Cachoeira".

Según la prensa local, Mendes habría usado alguna vez un avión particular prestado por "Cachoeira" y tendría relaciones cercanas con el senador Demóstenes Torres, quien está acusado de formar parte de la mafia del juego.

"Claro que hay un armadijo para crear un clima de corrupción general. Era ese el objetivo", sostuvo Mendes sobre esa acusación, que vinculó indirectamente al juicio sobre el escándalo de 2005 y a su papel como magistrado del Supremo.

El presidente del PT descalificó las acusaciones de Mendes y apuntó que en la reunión que tuvo con Lula también estuvo presente el exministro de Justicia Nelson Jobim, quien al igual que hizo el expresidente desmintió en forma tajante al magistrado.

"La única verdad es que ese encuentro existió, que hubo tres personas y que dos desmienten a la otra. ¿Por qué hay que creerle a esa?", incidió Falcao.

El presidente del PT subrayó que Lula gobernó durante ocho años y que "jamás intervino en las decisiones del Poder Judicial", por lo cual consideró que Mendes, por razones no muy claras, "esta tratando de crear confusión".

También sostuvo que en el juicio sobre el escándalo de 2005 no estarán en el banquillo ni el PT ni el propio Lula.

"El PT no es el acusado, pero defenderá a sus afiliados", dijo Falcao, quien sostuvo que si hubiera alguna prueba sólo podría ser por no declarar recursos recibidos para campañas electorales, un delito de corte administrativo que "ya prescribió".

Falcao declinó opinar sobre qué habría llevado a Mendes a hacer esas acusaciones, pero consideró "extraño" que hubiera hablado sobre el asunto "un mes después" de la reunión y que lo hiciera en medio de las investigaciones sobre la mafia del juego y poco antes del inicio de la campaña para las elecciones municipales de octubre.

Según Falcao, el PT no intentará ningún tipo de acción legal contra Mendes, pues está centrado en la preparación de la campaña para las municipales, en la que esa formación, a la que pertenecen Lula y la actual presidenta, Dilma Rousseff, aspira a debatir "programas" y no acusaciones "infundadas".