El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, admitió hoy que Israel mantienen diferencias con Estados Unidos respecto a la manera de hacer frente al controvertido programa nuclear iraní y advirtió que su país decidirá de forma unilateral cómo actuar frente al mismo.

"Al final, es obvio que el Gobierno israelí, y sólo él, es responsable de tomar decisiones sobre asuntos vitales para el futuro y la seguridad del Estado de Israel y del pueblo judío", recalcó el ministro, al que cita el diario local Yediot Aharonot en su versión digital.

EEUU e Israel coinciden en denunciar que Irán oculta, bajo su programa nuclear civil, otro de naturaleza clandestina y ambiciones bélicas cuyo objetivo sería la adquisición de una arsenal de armas atómicas, alegación que Teherán rechaza.

Sin embargo, en los últimos meses han tropezado en la forma de hacer frente a la supuesta amenaza.

Mientras Israel ha amenazado con lanzar una operación militar e insiste en que todas las opciones están sobre la mesa, la administración norteamericana apuesta por una salida pacífica a través de la negociación con el régimen de los ayatolá, que igualmente ha amenazado con una respuesta bélica si es atacado.

En este contexto, el gobierno israelí exige que Irán ponga fin al enriquecimiento de uranio al 20 por ciento, saque de su territorio todo el combustible enriquecido y desmantele la instalación nuclear subterránea de Qom.

"Estoy seguro de que la responsabilidad política y de seguridad puede combinarse con el mantenimiento de la relación especial con EEUU", dijo Barak para quien "impedir a Irán convertirse en nuclear es una causa conjunta" con la Casa Blanca.

"Nadie quiere guerras, pero el hecho de que el enemigo compre sistemas armamentísticos es una espada de Damocles que no nos deja más opción que actuar", aseguró

Barak insistió en que si Irán logra desarrollar armas nucleares, "los saudíes, Turquía y el nuevo Egipto" se sumarán a una carrera nuclear en la región.