El Tribunal Especial para Sierra Leona (TESL) anuncia hoy la pena de cárcel a la que condena al ex presidente de Liberia Charles Taylor, declarado culpable de crímenes de guerra y lesa humanidad cometidos durante la guerra civil que asoló a ese país africano entre 1991 y 2002.

Taylor, el primer ex jefe de Estado condenado por la justicia internacional, afronta una petición de la fiscalía de hasta 80 años de cárcel.

La sentencia será leída a partir las 09:00 GMT, y en ella los jueces concretarán los años que Taylor debe pasar en la cárcel, para quien el Reino Unido ha ofrecido una prisión todavía no divulgada.

La fiscalía, que cree que "no hay factores mitigantes" para la pena, ha solicitado 80 años de prisión para el ex mandatario, mientras que la defensa pidió "cualquier pena" que no suponga en la práctica una sentencia de por vida.

Los estatutos del TESL no prevén la cadena perpetua como tal, pero tampoco prevén un tope para los años de cárcel que pueden imponerse.

En sus últimas palabras ante los jueces, Taylor, de 64 años, acusó a los fiscales de utilizar pruebas falsas para demostrar su culpabilidad.

El pasado 26 de abril, los jueces del TESL declararon culpable a Taylor de los once cargos incluidos en el acta de acusación, al considerar que, si bien no tenía una responsabilidad de mando sobre las fuerzas rebeldes en Sierra Leona, contribuyó a la comisión de los crímenes en ese país financiando a esa guerrilla a cambio de diamantes.

"El acusado aportaba una asistencia práctica al proveer armas, municiones, entrenamiento y apoyo moral y logístico, lo que tuvo un efecto sustancial sobre la comisión de los crímenes", indicó el juez que preside el caso, Richard Lussick, durante la lectura de la sentencia.

Entre los crímenes de los que Taylor fue cómplice se encuentran asesinatos, violaciones a niñas y mujeres y el reclutamiento de niños soldado, que frecuentemente también eran tratados como esclavos para extraer diamantes, según los jueces.

El Tribunal de Sierra Leona tiene su sede en Freetown, pero en este caso los procedimientos se trasladaron por razones de seguridad a La Haya, ciudad donde tienen su sede varios tribunales internacionales permanentes y temporales.

El Gobierno holandés aceptó esa circunstancia siempre y cuando fuese un tercer país el que asumiese una posible pena de cárcel para Taylor, a lo que se ha comprometido Gran Bretaña.

El juicio a Taylor se abrió en junio de 2007 y quedó visto para sentencia en marzo de 2011.

El conflicto civil que asoló Sierra Leona entre 1991 y 2002 generó más de 100.000 víctimas, entre ellos multitud de mutilados, y causó unos 50.000 muertos.