El ministro ecuatoriano de Relaciones Exteriores, Ricardo Patiño, señaló hoy que el diálogo con la Unión Europea (UE) sobre la posible reanudación de la negociación de un acuerdo comercial está "un poco detenido".

"Los últimos resultados no fueron muy satisfactorios, no nos generan mucho optimismo", dijo el canciller a periodistas al apuntar que con equipos técnicos preparan "escenarios posibles" al presidente de Ecuador, Rafael Correa, para que tome la decisión final sobre el tema.

El diálogo se ha frenado pese a que los miembros del equipo negociador europeo habían dicho que "entendían las características propias, las especificidades de la sociedad ecuatoriana, comprendían nuestra Constitución, nuestra legislación y que podían tener flexibilidad", aseguró el titular de la diplomacia ecuatoriana.

"Todo muy bonito de boca para fuera, pero ya en la última reunión técnica" los europeos señalaron que Ecuador "está exigiendo demasiado", contó el canciller, quien dijo que el diálogo está "un poco detenido".

Recordó que Ecuador está dispuesto a "tener cierto nivel de flexibilidad", pero subrayó que "hay ciertas líneas rojas" que no pueden atravesar.

Consultado sobre los puntos donde radican las dificultades, el canciller se limitó a señalar que ya las han dicho "mil veces, son las mismas de siempre".

El pasado 18 de mayo, la Cancillería señaló en un comunicado que posiciones divergentes respecto a los capítulos de compras públicas y servicios han llevado a las conversaciones entre Ecuador y la UE a un límite que debe ser evaluado.

Ello después de que a principios de mes una delegación ecuatoriana, encabezada por Patiño acudiera a Bruselas a dialogar con representantes de la UE sobre la posible reanudación de las negociaciones para establecer un acuerdo comercial bilateral.

Según la Cancillería, en las jornadas de diálogo desarrolladas en Bruselas "se constató la existencia de dificultades, en vista de que las aspiraciones que pretende Europa, especialmente en compras públicas y servicios, se contraponen con la política de desarrollo económico del país" y con la normativa interna.

Esa política tiene que ver con el "apoyo y fomento de la inversión y la producción nacionales", así como con el "Plan Nacional del Buen Vivir", en el que se otorga una "supremacía de la salud de la población sobre los intereses de los negocios farmacéuticos", según la Cancillería.

El mandatario ecuatoriano ha insistido en que su país busca reanudar las negociaciones con la UE, aunque ha dejado en claro que no irá por un Tratado de Libre Comercio (TLC) como el que Europa ha firmado con Colombia y Perú, sino que apuesta por un acuerdo que tome en cuenta las asimetrías y el interés nacional.