La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, planeaba asistir a la Asamblea General de la OEA en el mes en que estaba programada en un principio, en julio, pero el cambio de fecha entró en conflicto con un viaje "previamente programado", dijo hoy a Efe un portavoz del Departamento de Estado.

La ausencia de Clinton en la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se celebrará del 3 al 5 de junio en Cochabamba (Bolivia), es "puramente una cuestión de agenda", aseguró a Efe William Ostick, portavoz del Departamento de Estado estadounidense.

"Debido a un viaje internacional previamente programado, la secretaria Clinton no puede asistir a la Asamblea General de la OEA, originalmente programada para julio", explicó Ostick.

Clinton emprende este jueves una gira de ocho días por Dinamarca, Noruega, Suecia, Armenia, Georgia, Azerbayán y Turquía, según anunció el lunes el Departamento de Estado.

Por tanto, la delegación estadounidense en Cochabamba estará encabezada por la secretaria de Estado para Latinoamérica, Roberta Jacobson, y la embajadora estadounidense ante la OEA, Carmen Lomellín, además de funcionarios de la embajada estadounidense en Bolivia, según confirmó hoy Ostick.

El portavoz desmintió las declaraciones del presidente de Bolivia, Evo Morales, quien sugirió el lunes que la ausencia de la titular de exteriores estadounidense puede deberse a discrepancias sobre el tema central del foro, la "Seguridad Alimentaria con Soberanía en las Américas", propuesto por el Gobierno anfitrión.

Esa sugerencia "no tiene sustancia", señaló Ostick. "Es puramente una cuestión de agenda", reiteró.

El propio secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, aseguró el martes en una conferencia de prensa previa a la Asamblea General que no cree que la ausencia de Clinton tenga que ver "con ninguna razón que no sea la razón de su agenda".

Ostick evitó precisar los planteamientos que llevará la delegación estadounidense a la 42 reunión de cancilleres de Estados miembros de la OEA, que tratarán, además del tema de la seguridad alimentaria, el de las aspiraciones de Bolivia de tener acceso al mar, así como las de Argentina acerca de su soberanía sobre las islas Malvinas.

Se espera que los cancilleres emitan además un informe sobre la reforma de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), un tema que se cerró sin consenso en el Consejo Permanente del pasado viernes, cuando se votaron las resoluciones que se enviarán a la Asamblea General.