El Gobierno de Estados Unidos condenó hoy "enérgicamente" los recientes ataques contra la empresa Sabritas, una filial de la multinacional estadounidense Pepsico en México, y reiteró su compromiso para combatir al crimen organizado en ese país.

"Estados Unidos condena enérgicamente estos ataques y todos los actos de violencia criminal", dijo en un comunicado el Departamento de Estado, en el que señaló que la embajada de EE.UU. en la Ciudad de México ha estado en contacto con las autoridades mexicanas y representantes de la empresa.

La entidad federal reaccionó así a los ataques perpetrados el 25 y 26 mayo pasados en cinco de los centros de distribución de Sabritas en los estados de Michoacán y Guanajuato, en la zona centro-occidente de México.

Hasta el momento, con relación a los hechos, están detenidas cuatro personas en el estado de Guanajuato.

El Departamento de Estado elogió el "valor" y la "determinación" del presidente de México, Felipe Calderón, su Gobierno y el pueblo mexicano frente a los "desafíos y amenazas de las organizaciones criminales trasnacionales".

"Estados Unidos continuará ayudando en los esfuerzos de México para interrumpir y desmantelar las organizaciones criminales, con estricto apego a la ley mexicana y con respeto a la soberanía mexicana", puntualizó la nota.

El martes, la empresa Sabritas, que aún evalúa los daños, rechazó haber sido extorsionada o amenazada.

En tanto, el Ejército Mexicano y la Policía Federal investigan la posible participación del grupo criminal de Los Caballeros Templarios, que mantiene nexos con bandas del narcotráfico en Suramérica y de otros estados del país.