El argentino Juan Martín del Potro, noveno mejor tenista del mundo, se colocó hoy en tercera ronda de Roland Garros tras un sufrido partido en el que derrotó al francés Edouard Roger-Vasselin, mientras que su compatriota Horacio Zeballos cayó ante el sudafricano Kevin Anderson.

Con un aparatoso vendaje en la rodilla izquierda, en la que sigue sufriendo molestias, el de Tandil necesitó cuatro sets y más de tres horas y media para doblegar al local.

Empezó el partido con ventaja (2-0), pero se dejó igualar y cayó en el desempate del primer set. La segunda manga, también en el desempate, logró apuntársela con apuros. Su rival aseguró que ahí estuvo la clave del partido.

"Se ha jugado sobre todo en el segundo set. Si hubiera logrado ganarlo, quizá hubiera empezado a tener problemas en la rodilla, pero perdí dos puntos en el 'tie-break' y se alejó muy rápido", comentó a la postre el francés.

Después, el argentino encarriló el tercero y el cuarto para un definitivo 6(5)-7, 7-6 (3), 6-4 y 6-4.

"Cuando el intercambio se alargaba, él imponía su poderío. Sinceramente, no tengo lamentos", añadió satisfecho con su meritorio partido Rogier-Vasselin, que nació en 1983, el mismo año en que su padre, Christophe, llegó a semifinales en Roland Garros.

El duelo, analizó después Del Potro, se desarrolló según lo que el argentino tenía en mente, que al ver la pujanza de su rival se contuvo hasta ver llegar su oportunidad.

"Sabía que iba a tener 'chances' de dar vuelta al partido" y "creo que terminé jugando bien. Sentí que el partido lo iba manejando yo", dijo el de Tandil, de 23 años.

La gran preocupación que rodea al argentino es el estado de su rodilla izquierda, que sufre una inflamación en la rótula a la que Del Potro intenta restarle importancia.

"Trato de no pensar en la rodilla, de jugar bien, agresivo y ofensivo todo el tiempo, así puedo dominar yo el partido y no sentirme mal", comentó.

"Si gano o pierdo, será por mérito mío o por mérito del rival, no por la rodilla", sentenció el de Tandil, que cree que las molestias evolucionan favorablemente.

En tercera ronda se medirá contra un viejo conocido, el croata Marin Cilic (21), en un emparejamiento en el que la estadística favorece al argentino.

Del Potro tiene registradas seis victorias y dos derrotas contra el croata. Este año se han medido tres veces (Miami, Copa Davis y Madrid), siempre con triunfo para el argentino.

"Nos conocemos muy bien. Tiene un juego muy parecido al mío. Ataca mucho, tiene un buen saque y es peligroso", valoró del Potro.

El semblante triste de la jornada corrió a cargo de Zeballos, que tras lograr volver a un Grand Slam -a través de la fase de clasificación- y tras vencer en primera ronda al francés Eric Prodon, no pudo seguir avanzando en el cuadro masculino.

El marplatense cedió, con un 6-3, 3-6, 6-3 y 6-0 en el marcador, en 2 horas y 11 minutos. Y aunque se mostró contento por haber alcanzado la segunda ronda de un "grande", igualando su mejor registro, confesó que tenía ilusión por seguir avanzando.

Uno siempre quiere un poquito más" pero "un poquito satisfecho estoy" por "estar en segunda ronda en un torneo tan importante", dijo el de Mar del Plata, que llegó a París en el puesto 93º del ránking de la ATP.

Mañana saltarán al polvo de ladrillo de París los otros tres tenistas argentinos que siguen vivos en Roland Garros.

El primero, Juan "Pico" Mónaco, se medirá contra el checo Lukas Rosol a las 11.00 de París (10.00 GMT y 05.00 en Argentina) en la cancha número 6.

Después, Eduardo Schwank se enfrentará contra el alemán Florian Mayer en el tercer turno de la pista 17, mismo horario que Leonardo Mayer en la cancha 7, donde jugará contra el alemán Philipp Kohlschreiber.

Javier Albisu