Una bomba de fabricación casera mató el miércoles a un miembro de la coalición de la OTAN liderada por Estados Unidos en el sur de Afganistán, horas después de que los talibanes atacaron un puesto policial en la cima de una colina en el norte del país y mataron a ocho policías afganos, dijeron las autoridades.

La muerte aumentó el número de soldados de la OTAN que han muerto en Afganistán este año a 173. La coalición no proporcionó más detalles sobre el ataque del miércoles.

Los policías que fueron atacados por los talibanes en la noche del martes en el distrito de Warduj, de la provincia de Badakhsan, libraron una batalla de tres horas para retomar su puesto, durante la cual mataron a seis milicianos, dijo el portavoz del gobernador provincial, Abdul Maruf Rasikh. Dos policías y 11 milicianos resultaron heridos, añadio.

El Talibán se atribuyó la responsabilidad del ataque en un comunicado enviado a la prensa por el portavoz del grupo Zabiullah Mujahid.

La provincia de Badakhshan es relativamente tranquila, pero ha experimentado ataques periódicos. Dos médicos extranjeros y sus tres colegas afganos fueron secuestrados la semana pasada en Badakhshan.

En otras partes de Afganistán, tres empleados del gobierno del distrito murieron a causa de una bomba al lado de la carretera cuando se dirigían a trabajar la mañana del miércoles en el distrito de Deh Bala de la provincia oriental de Nangarhar, dijo el jefe del distrito Asrarullah.

El martes, las fuerzas de la OTAN lideradas por Estados Unidos anunciaron que mataron al segundo líder en la jerarquía de al-Qaida en Afganistán en un ataque aéreo en la provincia oriental de Kunar.