La ministra española de Fomento (infraestructuras), Ana Pastor, instó hoy a España y Latinoamérica a tener una política de Estado clara que permita generar grandes consensos y acuerdos, contribuyendo a una estrategia común y beneficiosa que "deje de lado" los desencuentros y las tensiones.

Pastor inauguró hoy una reunión de ministros iberoamericanos de infraestructuras, organizada por el Ministerio español de Fomento previa a la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado que se celebrará en Cádiz (sur de España) el próximo noviembre.

En la presentación del encuentro, la ministra destacó que la internacionalización empresarial es el futuro de la ingeniería civil tanto en España como en Latinoamérica.

También resaltó la importancia de aprovechar las sinergias que surjan de la estrecha relación entre las Administraciones y los empresarios ya que el proceso de internacionalización es "altamente beneficioso para todos", porque "lo que es bueno para un país también lo es para todos aquellos que integran la comunidad iberoamericana".

En este sentido, subrayó el respaldo del Gobierno a todas las empresas españolas que han hecho inversiones de capital, de trabajo y de recursos humanos en Iberoamérica creando empleo, riqueza y favoreciendo la integración de la región.

De cara al futuro, Pastor apostó por un sistema de transporte eficiente y planificado, por políticas de concienciación de la ciudadanía, por el respeto al medio ambiente y por un buen uso del transporte.

El objetivo ahora es crear un marco de buenas prácticas que sirva para el desarrollo de las infraestructuras de transporte, señaló, para resaltar la necesidad de asentarse sobre las bases del rigor, la transparencia, la eficiencia, la sostenibilidad y la intermodalidad en una clara apuesta por la integración y la cohesión social.

"Es el momento de dar un nuevo salto que afiance lazos económicos y culturales", dijo la ministra española, al tiempo que defendió canalizar este afán de cooperación con "puentes y cimientos más fuertes entre la comunidad iberoamericana mediante la gestión de infraestructuras".

Tanto en Latinoamérica como en España se debe apostar por nuevos modelos de financiación, con presupuestos realistas y viables, que no pierdan de vista el papel dominante del sector público y que fomenten la iniciativa privada en los grandes proyectos mediante modelos concesionales y fórmulas de colaboración público-privada que repartan riesgos y responsabilidades, agregó.

Pastor también destacó el importante papel de los bancos de desarrollo y los fondos de pensiones, que consideró decisivos para garantizar la viabilidad de los proyectos.

Asimismo, aseguró que en el marco del Bicentenario de la Constitución de 1812, la próxima Cumbre Iberoamericana debe convertirse en un punto de inflexión que suponga un auténtico proceso de renovación de los objetivos futuros y plantee una relación renovada desde el respeto mutuo y la igualdad.