Mitt Romney se encamina a asegurar la nominación presidencial del Partido Republicano tras las primarias del martes en Texas, una votación prácticamente sin competencia que formalizará el estatus del ex gobernador de Massachusetts como el rival del presidente Barack Obama en las elecciones generales de noviembre.

Aunque la candidatura de Romney ha estado prácticamente asegurada desde hace un mes, el día marca la culminación de varios años de trabajo, que se remontan a su fallida aspiración en 2008, y quizás mucho antes.

Romney dijo a los periodistas que estaba "esperando con ansía las buenas noticias".

Sin embargo, el foco de Romney estará el martes cientos de kilómetros al norte de Texas, en Colorado y Nevada, donde tiene previsto cortejar votantes y donantes en ambos estados, en una jornada coronada por un evento de recaudación de fondos con el empresario Donald Trump.

El evento se produce en medio de nuevas críticas de parte tanto de republicanos como de demócratas, pues Trump sigue cuestionando la ciudadanía de Obama.