La ONU alertó hoy de que Yemen vive sumido en una crisis humanitaria "sin precedentes" y cifró en cinco millones las personas que necesitan "ayuda inmediata", entre ellas un millón de niños que sufren desnutrición en el país árabe.

"La escala actual de la crisis humanitaria en Yemen no tiene precedentes y las cifras son mucho peores de lo que se había informado con anterioridad", dijo el enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, Yamal Benomar, ante los quince miembros del Consejo de Seguridad, que hoy analizaron la situación en ese país.

Benomar arrojó cifras muy preocupantes durante su intervención, en la que aseguró que diez millones de yemeníes tienen problemas para obtener alimentos, la mitad de los cuales necesita "ayuda inmediata" para superar un estado de "grave inseguridad alimentaria".

"Casi un millón de niños menores de cinco años sufren malnutrición", aseveró el enviado especial del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, al tiempo que animó a los países del Consejo de Seguridad a llevar la crisis humanitaria en Yemen "ante los ojos del mundo".

Benomar pidió así a la comunidad internacional una mayor implicación para solventar una crisis más allá de su dimensión política y recordó que los enfrentamientos que sufre el país han hecho que haya más de medio millón de desplazados internos en Yemen, que a su vez acoge a 219.000 refugiados de otros países.

"El Gobierno de Yemen y la comunidad internacional deben hacer de esta grave crisis humanitaria una prioridad", dijo el diplomático, quien detalló que el plan de respuesta humanitaria para el país cuenta solo recabados con el 43 por ciento de los 455 millones de dólares que se calculaban necesarios, una cifra ahora más alta.

"Se necesita un importante aumento en la ayuda de los donantes internacionales para poder enfrentar unas necesidades que han aumentado", añadió Benomar, quien también aseguró que la inseguridad que vive el país juega en detrimento de la crisis humanitaria.

En ese sentido destacó que la situación de la seguridad en Yemen es "una fuente de gran preocupación" para la ONU, sobre todo en cuanto a la presencia en el país del componente "más letal" de la red terrorista Al Qaeda y los últimos sangrientos atentados que ha firmado en el territorio.

Reconoció, sin embargo, que los esfuerzos del nuevo presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, contra Al Qaeda "empiezan a dar sus frutos", al tiempo que aplaudió la labor de éste por reorganizar el mando militar del país.

"Se debe hacer todo lo posible por mantener en camino la transición", subrayó Benomar, quien lanzó un llamamiento a todas las partes en Yemen para que se involucren en el proceso de diálogo nacional para lograr culminar la transición.

La actividad de Al Qaeda y sus grupos afines se ha recrudecido en Yemen desde que estalló hace más de un año la revuelta contra el régimen del expresidente Ali Abdalá Saleh, a quien sustituyó en el cargo Hadi, quien fuera su vicepresidente.