En el comienzo de su primer viaje al extranjero en casi un cuarto de siglo, la líder de la oposición en Mianmar, Aung San Suu Kyi, ofreció aliento el miércoles a los empobrecidos inmigrantes cuya huida a la vecina Tailandia es emblemática de la devastación de su tierra natal por décadas de mal gobierno.

"No se sientan deprimidos, o débiles. La historia está siempre cambiando", dijo Suu Kyi a una multitud de miles en el suroeste de Bangkok. Muchas pancartas decían: "Queremos volver a casa", y Suu Kyi dijo que su visita tiene como objetivo aprender cómo podría ayudarles.

"Hoy, les voy a hacer una promesa: haré mi mejor esfuerzo por ustedes", dijo.

Suu Kyi, quien llegó a Bangkok el martes, dejó el miércoles su lujoso hotel y la ciudad repleta de rascacielos para dirigirse a la cercana ciudad de Mahachai, que alberga la mayor población de inmigrantes birmanos en Tailandia. Miles de oprimidos originarios de Mianmar se amontonaron a su alrededor y cantaron: "¡Larga vida a la Madre Suu!"

"Sólo la había visto en la televisión y en los periódicos", dijo Saw Hla Tun, quien dejó el estado Karen de Mianmar hace siete años y gana un precario salario cargando pesados sacos de sal en su espalda. "No pude contener las lágrimas cuando la vi".

Después de dirigirse a la multitud desde un balcón de un cuarto piso en un centro comunitario, la ganadora del Premio Nobel de Paz se reunió con trabajadores migrantes, quienes le dijeron que enfrentan el maltrato de sus empleadores, pero no conocen sus derechos y no tienen medios legales para resolver las disputas.

Suu Kyi pasó 15 de los últimos 24 años bajo arresto domiciliario. Durante los períodos intermitentes de libertad, no se atrevió a salir de Mianmar — ni siquiera a visitar a su marido moribundo — porque temía que la junta militar gobernante en ese momento no le permitiría regresar. Ahora, en un indicio de lo mucho que ha cambiado la situación, la activista por la democracia y miembro recién elegida del Parlamento, viaja a través de Tailandia, donde hablará el viernes ante el Foro Económico Mundial del Asia Oriental.

Regresará a Mianmar brevemente y después viajará a Europa a mediados de junio para una gira por cinco países. Sus paradas incluirán Inglaterra, donde hablará ante el Parlamento británico, y Oslo, Noruega, para aceptar formalmente el Premio Nobel de Paz que ganó hace 21 años.