El fiscal general de Colombia, Eduardo Montealegre, dijo hoy que hay "indicios" de que las FARC sean las autoras del atentado terrorista contra el exministro del Interior y de Justicia, Fernando Londoño, el 15 de mayo al norte de Bogotá

Según Montealegre, en declaraciones a periodistas, hay evidencias que conectan el atentado contra Londoño y otro que horas antes frustró la Policía al desactivar un carro bomba, en el centro de Bogotá, que sería activado contra la sede del Comando de la policía Metropolitana.

"Tenemos ya evidencia de que se trata del Bloque Oriental (de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) en el caso del carro bomba y ya empezamos a tener indicios entre los dos atentados y por lo tanto una primera hipótesis de trabajo es de que también las FARC podrían estar detrás del atentado contra Londoño", dijo el alto cargo en una rueda de prensa.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, al igual que mandos policiales y militares, han dicho en repetidas ocasiones desde ese día, que no habían elementos de juicio para pensar que los dos hechos, ocurridos uno en la madrugada y otro antes del medio día, fueran de la autoría de las FARC.

Sin embargo, el propio Londoño se manifestó extrañado de que el presidente Santos, estuviera entre los que pensaban que el atentado no era obra de la guerrilla más antigua de Latinoamérica, entre otras cosas, porque en varias oportunidades lo habían declarado objetivo militar.

El lunes el Gobierno colombiano rechazó que el expresidente Álvaro Uribe tenga responsabilidad en el atentado de mediados de mes contra Londoño y que de este supuesto nexo haya recibido pruebas del exterior.

"Nunca nadie me ha entregado pruebas algunas, y menos de un gobierno extranjero, en este tema", afirmó el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, en respuesta a aseveraciones recogidas por el conductor de un espacio de Venezolana de Televisión (VTV, estatal).

Londoño, que fue ministro del Interior en los dos primeros años del Gobierno de Uribe (2002-2010), sobrevivió herido a la acción terrorista.

La explosión destruyó la camioneta blindada de Londoño y mató a dos de los escoltas del exfuncionario y dejó medio centenar de heridos y algunos destrozos materiales.