La Cofradía del Cava Sant Sadurní invistió hoy como cofrade de honor al alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, como homenaje a la ciudad brasileña por ser la futura sede de los Juegos Olímpicos de 2016.

La hermandad catalana también concedió el reconocimiento a Paes con el objetivo de estrechar los vínculos con Barcelona, ciudad olímpica en 1992 cuyo ejemplo está siguiendo Río de Janeiro para acometer las obras de reforma de su zona portuaria.

El presidente de la Cofradía, Pedro Bonet, afirmó que Barcelona y Río de Janeiro están "muy unidas", recordó que ambas ciudades están hermanadas desde 1972 y resaltó que "ahora están unidas por aros mágicos que son los de los olímpicos".

Bonet también destacó que la ciudad tiene por delante retos que suponen un "acicate para progresar" como la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20, que se celebra el próximo junio, el Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.

Paes señaló que Barcelona es una ciudad que "supo aprovechar la celebración de los Juegos Olímpicos" para hacer una "transformación urbana, una transformación cultural" y que Río de Janeiro quiere seguir su ejemplo.

En la misma ceremonia, que sigue un ritual solemne de reminiscencias medievales, fue celebrada en el hotel Windsor Atlántica de Copacabana, se concedió el título de cofrade de mérito a otros nueve brasileños, entre ellos sumilleres, cocineros, periodistas y empresarios.

La única mujer que recibió la investidura fue la presentadora de televisión Narcisa Tamborindeguy, una celebridad de la noche carioca.

Los homenajeados recibieron la capa y la medalla con el emblema propio de la cofradía, bebieron un trago de una botella de cava abierta para la ocasión y, tras la lectura del juramento escrito en un pergamino, se les impuso una espada sobre los hombros.

Esta es la cuarta investidura internacional impulsada por la hermandad catalana, después de haber nombrado cofrade de honor al jugador de baloncesto Pau Gasol en 2009, en Los Ángeles (EEUU); al arquitecto japonés Toyo Ito, en Tokio en 2010; y al cardiólogo Valentí Fuster, en Nueva York al año siguiente.

De forma paralela, la Cofradía realizó este lunes en Río de Janeiro una jornada técnica con degustaciones de cava de las bodegas Codorníu, Juvé y Camps, Freixenet y Segura Viudas dedicada a sumilleres, cocineros y estudiantes de gastronomía.

Entre el miércoles y el jueves la hermandad catalana realizará una cena de gala para invitados y otra jornada técnica en Sao Paulo para promover el cava en esa región, que constituye el mayor mercado de vino de Brasil.

Brasil importó 642.410 botellas de vino espumoso de origen español en 2011 por 3,01 millones de dólares, valor que supera en un 58,4 por ciento al del año anterior, según datos del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior del país suramericano.