Las dudas sobre la solvencia del sector bancario empujaron el miércoles los costes de financiación de la deuda que emite España al nivel más alto desde la entrada en el euro, en una escalada de la crisis que no encuentra techo y que podría conducir al país a un costoso rescate.

El rendimiento de los bonos españoles a 10 años subió 25 puntos básicos hasta el 6,67% y el diferencial con el bono de referencia alemán rozaba los 540 puntos, en el punto álgido de una escalada de desconfianza sobre la situación económica de España que estalló con la nacionalización de la entidad financiera Bankia el pasada 10 de mayo.

Precisamente, el gobierno desmintió un reporte del diario económico Financial Times, en el que se aseguraba que el Banco Central Europeo (BCE) rechazó el plan de inyectar los 19.000 millones de euros (23.900 millones de dólares) a través de unos títulos que funcionan como avales del Estado convertibles en dinero líquido en el BCE para sortear el mercado.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, señaló que el dinero del rescate a Bankia se obtendrá a través de subastas habituales del Tesoro público.