El fiscal general de Colombia, Eduardo Montealegre, aseguró que su entidad no incurrió en ningún juicio de responsabilidad al detener al exdiputado Sigifredo López, antiguo rehén de las FARC investigado por el secuestro de once de sus colegas que murieron a manos de esta guerrilla en cautiverio.

"Se trata de la investigación por unos delitos de extrema gravedad, y esa extrema gravedad implica un riesgo de fuga", aseguró Montealegre en una entrevista que publica hoy el diario El Espectador.

El fiscal colombiano aludió a la rebelión, la perfidia, la toma de rehenes y el homicidio, que son los delitos por los que López es investigado, lo que condujo a su captura el pasado 16 de mayo en Cali, la capital departamental del Valle del Cauca (suroeste).

En este caso se está ante delitos que tienen connotación en el derecho penal internacional y la Fiscalía General siguió la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que ordena capturas con fines de indagatoria cuando se trata de nexos con grupos armados ilegales, explicó Montealegre.

Además, apuntó, "estábamos frente a una evidencia practicada por la Dijin (Dirección de Investigación Criminal) en donde se decía que existían coincidencias entre la voz de Sigifredo López y la de una persona que aparece en un video dándoles indicaciones a las FARC".

"Se trata de librar una orden de captura para indagatoria" y "de ninguna manera esta valoración previa implica un juicio de responsabilidad contra Sigifredo López", prosiguió el fiscal colombiano.

La prueba central contra López es un video hallado en los computadores de "Alfonso Cano", alias del jefe máximo de las FARC muerto en combate en noviembre de 2011.

En la filmación, que se enfoca en el plano del edificio de los diputados del Valle del Cauca, aparece un hombre que informa de las características de la edificación, en los momentos de la planeación del secuestro masivo.

Sin embargo, la Dijin ha aclarado que se trata de una prueba "no concluyente" sobre la supuesta responsabilidad de López, quien junto a su defensa jurídica ha rechazado que los pocos rasgos de ese individuo que deja ver el video sean los suyos.

El ahora exrehén y sus once colegas fueron secuestrados el 11 de abril de 2002 por rebeldes que simularon ser militares que iban a realizar una operación antiterrorista en el edificio del Legislativo regional, acción en la que mataron a un policía.

Los doce fueron integrados a una relación de políticos, extranjeros y uniformados que las FARC pretendieron canjear, sin éxito, por medio millar de rebeldes presos en el país y Estados Unidos.

Cinco años más tarde, en junio de 2007, las FARC asesinaron a once de ellos, en medio de un incidente con otros insurgentes que los captores confundieron con militares de una supuesta operación de rescate.

López, como único sobreviviente, explicó tras su liberación unilateral en febrero de 2009 que se salvó de morir por haber estado entonces en otro campamento, castigado.

El exdiputado está detenido en un calabozo de la sede central de la Fiscalía en Bogotá, y su situación jurídica deberá ser definida en la primera semana del mes próximo.