Cerca de 500.000 personas participaron hoy en un simulacro de terremoto y tsunami realizado en la región de Valparaíso, en el centro de Chile, en el que se considera el mayor ejercicio de este tipo desarrollado hasta la fecha en el país.

En total, 21 comunas (distritos o municipios) participaron en este ejercicio, dieciséis del borde costero y cinco de la zona interior, entre ellas la ciudad Valparaíso, sede del Poder Legislativo y considerada la segunda mayor conurbación del país.

A las 10.45 hora local (14.45 GMT) se dio comienzo al proceso que buscaba emular el instante posterior a un terremoto de 8,7 grados con el sonido de alarmas instaladas en los puertos, empresas e instituciones estratégicas, a las que se sumaron las sirenas de carabineros y bomberos.

Comenzó así la evacuación de los edificios e inmuebles del borde costero y las personas empezaron a dirigirse a las zonas establecidas, particularmente hacia los cerros de esa área costera, situada a unos 120 kilómetros al oeste de Santiago.

El multitudinario ejercicio duró 45 minutos y en él intervino un 83 % de la comunidad, según las autoridades.

El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, que supervisó el proceso, señaló que "medio millón de personas participaron de la evacuación" y consideró que este simulacro es "histórico y claramente muy positivo".

"Este es un país muy sísmico y no podemos evitar que en el futuro tengamos un sismo o un tsunami, pero sí podemos estar preparados para enfrentar ese momento", declaró Hinzpeter a los periodistas.

Ahora las autoridades iniciarán una evaluación pormenorizada de los resultados para iniciar en los próximos meses una segunda fase de educación y capacitación, con vistas a mejorar la preparación ante posibles futuras contingencias.

Aunque este ejercicio destaca por su magnitud, en el país se realizan habitualmente simulacros de terremotos y tsunamis y periódicamente se reiteran las instrucciones sobre cómo actuar ante ese tipo de catástrofes.

La última de ellas se produjo el 27 de febrero de 2010, cuando un terremoto de 8,8 grados desató un tsunami que barrió las costas del centro y sur de Chile. En esa ocasión los organismos de emergencia fallaron y no se emitió la correspondiente alerta de maremoto.

Desde entonces, cuando se han producido movimientos sísmicos fuertes, muchos habitantes de las zonas costeras han huido de forma espontánea a partes elevadas sin esperar los correspondientes avisos de las autoridades.