Unas opiniones del expresidente democristiano Patricio Aylwin (1990-1994) sobre Salvador Allende y Augusto Pinochet causaron hoy revuelo en Chile, donde sus palabras fueron aplaudidas por la coalición de derecha y criticadas por representantes de la izquierda.

En una entrevista publicada este domingo por el diario español El País, Aylwin opinó que Allende, que se inmoló durante el golpe de Estado de 1973, "terminó demostrando que no fue buen político, porque si hubiera sido buen político no habría pasado lo que le pasó".

El exmandatario, de 93 años, señaló también que la Democracia Cristiana (DC), cuyo papel en esa época es hasta hoy objeto de polémica, estuvo entonces interesada "en cambiar la orientación del Gobierno de Allende, pero no en derrocarlo".

Además, el primer presidente que llegó a La Moneda (sede de Gobierno) tras la dictadura aseguró que Pinochet, quien ejerció como comandante en jefe del Ejército hasta 1998, no obstaculizó las políticas de su Gobierno.

Si bien la Democracia Cristiana fue opositora al Gobierno de Allende, desde 1990 es parte de la Concertación, una coalición de cuatro partidos de centroizquierda en la que también figura el Partido Socialista (PS).

Sus palabras hallaron respuesta en otro expresidente, el socialista Ricardo Lagos (2000-2006).

"Creo que el presidente Allende fue un demócrata. Al momento del golpe de Estado había un Parlamento que funcionaba, había tribunales que funcionaban. Y por lo tanto nada justifica el golpe", recalcó hoy en Radio Cooperativa.

Isabel Allende, hija del fallecido mandatario y senadora socialista, respondió en un comunicado que "el golpe de Estado fue responsabilidad de quienes lo ejecutaron y de quienes conspiraron para derribar al Gobierno constitucional" encabezado por su padre.

"Culparlo a él o a la Unidad Popular (la coalición que lo sustentaba) contradice toda evidencia histórica", añadió.

La parlamentaria apuntó también que los intentos de Aylwin de esclarecer durante su mandato los crímenes de la dictadura "tuvieron la oposición de Pinochet y muchos de sus partidarios, que hicieron ejercicios de enlace y otras maniobras para entorpecer el avance de la verdad y la justicia".

En tanto, el presidente del Partido por la Democracia, Jaime Quintana, dijo en Radio ADN que "(Aylwin) juzga livianamente".

"Eso de que Estados Unidos no tuvo responsabilidad, eso de que la responsabilidad era fundamentalmente del Gobierno de Allende, de su liderazgo, yo espero que la historia juzgue esos años desde otra óptica", señaló hoy.

En cambio, el presidente de la conservadora Renovación Nacional, Carlos Larraín, aplaudió las palabras de Aylwin y consideró que está avisando del riesgo que "izquierdizar" a la Concertación, con pactos con el Partido Comunista que dejarían aislada a la Democracia Cristiana.

"Para qué seguir engañándonos con la tesis de que el período de Allende y la Unidad Popular fueron una cosa estupenda", declaró hoy en Radio Agricultura Larraín, para quien "la Concertación sin la DC es igual a la Unidad Popular".

En este sentido, Ricardo Lagos indicó que "lo que está haciendo (Aylwin) sería decir cuidado con romper la Concertación". "Y en eso, yo creo que tiene razón, porque si hay algo que aprendimos es que un país dividido en tres tercios hace muy difícil la gobernabilidad", concluyó.