La policía arrestó el martes al dirigente de una protesta antiminera que dejó en la víspera dos muertos en una provincia del sur peruano y obligó al gobierno a declarar el estado de emergencia para evitar más hechos de violencia.

Herbert Huamán, presidente del Frente de Defensa de la provincia de Espinar, en la región Cusco, fue arrestado por la policía cuando se encontraba en un hospital y daba declaraciones a medios locales.

"Hemos capturado al organizador de estos disturbios y desmanes... No puede seguir amotinando a la población en contra del gobierno", dijo vía telefónica a The Associated Press el coronel Gastón Rodríguez, jefe de una dirección territorial de la policía de Cusco.

Huamán es señalado como el instigador de las violentas protestas que estallaron el lunes en Espinar en las que miles de campesinos se enfrentaron con la policía en una zona rural cercana a las instalaciones de la empresa minera Xstrata Tintaya.

Nueve días atrás los campesinos convocaron a una huelga en rechazo a las operaciones de la suiza Xstrata por considerar que existe grave riesgo de que contamine dos ríos de la zona.

El lunes, unos 8.000 campesinos intentaron tomar dos campamentos mineros de Xstrata y otros 2.000 atacaron y quemaron el local de Fundación Tintaya, donde la empresa guardaba material educativo dedicado a labor social. Además, incendiaron una camioneta de la fiscalía y tomaron de rehén a un fiscal, quien fue liberado horas después.

Dos personas murieron baleadas, mientras más de 50 agentes resultaron heridos con contusiones, cortes y fracturas, según Rodríguez. Las autoridades no han informado sobre el número de civiles heridos pero algunos medios señalaban que hubo una decena.

En tanto, el alcalde de Espinar, Oscar Mollohuanca, quien también defiende el paro y las protestas, se encontraba escondido, según dijo, para evitar su posible arresto.

El clima en Espinar era el martes más tranquilo luego de que la víspera el presidente del Consejo de Ministros Oscar Valdés anunciara el estado de emergencia por 30 días en esa provincia.

Pero los pobladores aún no retoman sus actividades por temor a represalias de los huelguistas, dijo Violeta Aguilar, hija de la propietaria de un hospedaje en esa ciudad.

Los campesinos de Espinar justifican sus quejas contra Xstrata por la existencia de una investigación independiente realizada por una ingeniera alemana que reveló que los suelos de la zona presentan contaminación por encima de los niveles permitidos.

En los últimos días, además, los campesinos han denunciado a los medios locales la muerte de su ganado por supuestamente tomar agua de los ríos y el nacimiento de animales con graves deformidades.

Pero Luis Rivera, Director de Operaciones de Xstrata Perú, desestimó esas quejas afirmando que la empresa no vierte residuos en los ríos.

"Nuestras operaciones son de ciclo cerrado, no tenemos vertimientos a ningún río, no tenemos vertimientos fuera de nuestras instalaciones y todas nuestras operaciones cumplen perfectamente los estándares y regulaciones nacionales", afirmó a la AP.

Las protestas en Espinar complican el panorama al gobierno del presidente Ollanta Humala, quien también enfrenta la oposición de un sector de la región de Cajamarca, en la sierra norte del país, al proyecto minero aurífero Conga de 4.800 millones de dólares, por implicar la destrucción de cuatro lagunas.

El martes, no obstante, cientos de pobladores se movilizaron en Cajamarca en la denominada Marcha por la Paz, como una manifestación de apoyo al proyecto y rechazo de la violencia.

Pero el sector opuesto a Conga ha dado plazo al gobierno hasta el 31 de mayo para declarar inviable el proyecto, de lo contrario, han dicho, reanudarán las protestas.