El ministro de Exteriores del Reino Unido, William Hague, responsabilizó hoy al régimen sirio de Bachar al Asad de la matanza que costó la vida a más de un centenar de personas en la localidad de Al Haula, mientras Moscú repartió culpas entre Gobierno y oposición.

"Precisamente lo que ha sucedido es una violación de los compromisos asumidos por el Gobierno de Siria. Y como bien ha dicho (el ministro de Exteriores ruso) Serguéi Lavrov, todas las partes deben frenar acciones de este tipo", declaró Hague tras reunirse con su homólogo ruso.

El jefe de la diplomacia británica cargó sobre Damasco "la principal responsabilidad", pero reconoció que "no se puede, sin lugar a dudas, asegurar que (toda) la responsabilidad es del régimen de Asad, aunque tiene la obligación de cumplir con el plan de Kofi Annan".

Por su parte, Lavrov manifestó que la culpa es tanto del Gobierno como de la oposición sirios.

"Nos encontramos con una situación en la que ambas partes contribuyeron a la muerte de civiles, entre ellos varias decenas de mujeres y niños", lamentó Lavrov, según las agencias rusas.

Lavrov señaló que la región siria de Homs, donde se encuentra Al Haula, "está controlada por la guerrilla armada y rodeada por las fuerzas gubernamentales" y agregó que los hechos deberán ser investigados por la misión de observadores internacionales de la ONU.

"Nuestra postura coincide con el comunicado acordado ayer por el Consejo de Seguridad, que condena con rotundidad cualquier violencia y que subraya la responsabilidad del Gobierno sirio en cuanto al cumplimiento del plan de (el enviado especial de la ONU, Kofi) Annan, sobre todo en lo que se refiere al uso de armamento pesado en núcleos residenciales", dijo.

Hague manifestó que Londres colaborará con Moscú para garantizar el cumplimiento del plan de Annan para resolver el conflicto que desde hace meses enfrenta a Gobierno y oposición sirios y que se ha cobrado la vida de más de 10.000 personas desde marzo de 2011.

"Todos debemos doblar nuestros esfuerzos para que el régimen de Asad realice el plan de Annan. Colaboremos estrechamente con Rusia en el cumplimiento de ese plan. La alternativa a la inacción será el caos y la deriva del conflicto hacia una guerra civil", aseveró el británico.

El plan de paz de Annan, en vigor desde el 12 de abril, exige a todas las partes el inmediato fin de la violencia y de las violaciones de los derechos humanos, así como asegurar el acceso de personal humanitario al país, facilitar la transición siria hacia la democracia y el inicio del diálogo político, entre otros.

Tras conocerse la matanza de Al Haula, Francia, Reino Unido o Alemania señalaron directamente al régimen de Damasco por usar armamento pesado contra civiles.

El Gobierno sirio, a través de su embajador ante la ONU, Bashar Jafari, negó estar detrás de esos asesinatos y culpó de los ataques a grupos terroristas "armados por extranjeros" y a la oposición.