El candidato presidencial de la Hermandad Musulmana en Egipto buscó el martes ampliar su base de apoyo, con miras a una cerrada votación en segunda ronda contra una figura del anterior régimen el próximo mes, al asegurar todos los derechos a los cristianos y a las mujeres, de ser electo.

Asimismo, Mohammed Morsi intentó tranquilizar a los grupos juveniles a favor de la democracia que impulsaron el levantamiento popular que depuso al régimen de Hosni Mubarak hace 15 meses, al decir que protegerá el derecho de montar manifestaciones pacíficas.

Morsi consiguió el primer puesto en la primera ronda de las históricas elecciones en Egipto la semana pasada, y se colocó en la segunda vuelta, que se realizará el 16 y 17 de junio, frente Ahmed Shafiq, ex comandante de la Fuerza Aérea y el último primer ministro de Mubarak.

Ambos candidatos son figuras muy polarizadas y están luchando por ampliar su base al apelar a grupos que no los apoyaron en la primera ronda.

En declaraciones a periodistas el martes en El Cairo, Morsi dijo que planeaba nombrar como asesores presidenciales a cristianos y nombrar a un vicepresidente, "de ser posible", y dijo que no impondría un código de vestimenta islámico en público a las mujeres.

"Nuestros hermanos cristianos son socios en la nación. Ellos tendrán todos los derechos iguales a los que disfrutan los musulmanes", dijo Morsi. "Estarán representados como asesores de la institución presidencial y quizá con un vicepresidente, de ser posible".

Las mujeres, agregó, gozarán de todos los derechos en empleo y educación. "Las mujeres tienen el derecho de escoger libremente la vestimenta que deseen", dijo.

Morsi también prometió crear un gobierno con una amplia coalición y dijo que la nueva constitución del país será escrita por un panel que sea en verdad representativo de la nación.

La Hermandad y otros islamistas que controlan más del 70% del parlamento conformaron el primer panel constituyente con mayoría de sus propias partidarios con la intención de influir en él. Sin embargo, un fallo de la corte los desintegró con base en que no seguía las reglas de selección dispuestas en la declaración constituyente adoptada el año pasado.