El gobierno de Siria rechazó el domingo que sus efectivos estén detrás de la reciente oleada de ataques contra aldeas, donde perecieron más de 90 personas, entre estas decenas de niños, y culpó de las muertes a "hombres fuertemente armados" que también han atacado a soldados en el área.

Un ataque perpetrado el viernes en Houla, al noroeste de la ciudad de Homs, en el centro del país, se constituyó en uno de los sucesos más sangrientos en la revuelta popular que comenzó hace 15 meses en Siria, y las espantosas imágenes de decenas de niños asesinados en los ataques provocaron una ola de indignación internacional.

La ONU dijo que 32 de los muertos eran niños menores de 10 años y emitió un comunicado en el que parece responsabilizar al régimen sirio. La violencia persistente ha generado dudas sobre el futuro de los esfuerzos internacionales para frenar el derramamiento de sangre por los combates entre el régimen y las fuerzas opositoras.

Activistas dijeron el sábado desde Houla que las fuerzas del régimen habían atacado el área con proyectiles de mortero después de las enormes manifestaciones en contra del régimen efectuadas el viernes. Esa tarde, dijeron, combatientes pro régimen conocidos como shabiha incursionaron en las villas, disparando en contra de hombres que se encontraban en las calles y apuñalando a mujeres y niños dentro de sus hogares.

El portavoz del ministerio del Exterior, Jihad Makdissi, dijo el domingo en conferencia de prensa en Damasco que Siria es blanco de un "tsunami de mentiras" para culpar al gobierno. Individuos armados contrarios al gobierno perpetraron el ataque, agregó.

"Rechazamos categóricamente la responsabilidad de las fuerzas del gobierno en la masacre", señaló Makdissi.

Al exponer la versión del régimen sobre los hechos, Makdissi dijo que "cientos de hombres fuertemente armados con ametralladoras, morteros y misiles antitanque" lanzaron un ataque simultáneo contra cinco puestos del ejército desde varios lugares, iniciando aproximadamente a las 2 de la tarde y continuando por nueve horas. Tres soldados murieron y otros 16 resultaron heridos, indicó.

"No hubo artillería ni tanques sirios en los alrededores" de Houla, aseguró Makdissi. Agregó que los agresores usaron misiles antitanque y "los soldados sirios contraatacaron en defensa de sus puestos".

"Niños, mujeres y otras personas inocentes murieron en sus hogares, y esto no es lo que hace el ejército sirio", dijo Makdissi. "El método para matar fue brutal".

Makdissi dijo que una comisión fue enviada para investigar el caso y los resultados se conocerán en tres días. El enviado de las Naciones Unidas, Kofi Annan, visitará el lunes Siria, agregó.

La reciente oleada de ataques ha suscitado la indignación de los gobiernos de Estados Unidos y otras naciones, y renovó las preocupaciones en torno al plan de paz internacional, debido a que no se han detenido los hechos diarios de violencia, aun cuando fue concertado hace un mes.

Según el organismo Comités Locales de Coordinación y el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, los efectivos del gobierno dispararon el domingo obuses contra zonas residenciales en la ciudad de Hama, centro del país, y la localidad de Rastan, en poder de los rebeldes, al norte de Homs.

Ambas fuentes señalaron que efectivos y rebeldes libran combates en Hama, en el suburbio de Harasta, Damasco, y en el distrito de Midán, en el centro de la capital.

Una bomba estalló y afectó un vehículo de seguridad en el distrito pudiente de Mazzeh, en la capital, cerca de un aeropuerto, dijo el organismo Comités Locales de Coordinación.