La española Repsol presentará el próximo martes su plan estratégico hasta 2016, tras la decisión del Gobierno argentino de expropiar las acciones de la petrolera en YPF el pasado mes de abril.

La empresa ya ha avanzado algunos de los "pilares" de ese plan: crecimiento orgánico de upstream, consolidación de los niveles de conversión del refino, una cartera de activos más equilibrada, mantenimiento de la solidez financiera y adecuada retribución a sus accionistas.

En el capítulo de exploración y producción, la petrolera mira a importantes proyectos en Bolivia (Margarita y Sabalo), Perú (Kinteroni) o Brasil, donde el potencial en aguas profundas de la Cuenca de Campos (Brasil) suma cifras.

Esta misma semana, Repsol Sinopec Brasil ha cifrado los recursos estimados del bloque BM-C-33 en más de 700 millones de barriles de crudo ligero y 3 trillones de pies cúbicos (tcf) de gas, equivalentes a 545 millones de barriles de petróleo.

Junto a estas zonas, la petrolera mira también a los proyectos en Alaska para este año, en el que prevé explorar en total unos 20 pozos.

Algunos analistas ya han calificado de "crucial" este plan "tras Argentina", que Repsol presentará en su nueva sede en Madrid.

Deutsche Bank considera este evento como una oportunidad para que la empresa remodele su ritmo de generación de caja sobre "una base sólida".

La entidad financiera destaca el crecimiento "fuerte, visible y sostenible" de la empresa en upstream, aunque advierte de la mayor exposición del negocio downstream (refino, marketing, química y GLP) y de algunas dificultades para compatibilizar la política de dividendo con las necesidades de inversión.