El principal vocero gubernamental durante la crisis nuclear de Japón testificó el domingo que él no malinformó intencionalmente al público sobre la magnitud del accidente.

El ministro de Comercio e Industria Yukio Edano dijo a un panel investigador parlamentario que el gobierno no comprendió cabalmente el daño en la planta nucleoeléctrica de Fukushima Dai-ichi después del terremoto y tsunami del año pasado.

Edano ha sido acusado de no proporcionar información completa sobre el accidente y de minimizar los peligros a la salud.

El funcionario negó que haya habido algún intento de ocultamiento de la verdad y señaló que en repetidas ocasiones utilizó las frases "sin riesgo inmediato" y "sólo para estar seguros" porque eso es lo que creían los funcionarios en su momento.

"Lamentó nuestro juicio erróneo", señaló.

Con el tiempo, el gobierno admitió que tres núcleos de reactor se habían fundido en la planta en el peor accidente nuclear desde Chernobil.

El panel parlamentario está realizando la única investigación pública sobre el accidente, en la cual han testificado reguladores nucleares de alto rango y directivos del la compañía operadora de la planta. El ex primer ministro Naoto Kan, quien encabezó la atención al desastre en el clímax de la crisis, testificará el lunes.

Una investigación independiente separada dijo en un reporte emitido en febrero que el gobierno retuvo información a su propio pueblo y a Estados Unidos sobre el peligro completo del desastre, ocasionando desconfianza del público y tensión en las relaciones de Japón con su mayor aliado.

Edano indicó que el gobierno de Estados Unidos obviamente estaba frustrado por la información dispersa proporcionada por Japón y buscó colocar expertos nucleares estadounidenses en la oficina del primer ministro, pero él se negó, citando asuntos de soberanía nacional.

Edano agregó que la solicitud vino a través del embajador de Estados Unidos John Roos tres días después de iniciado el desastre.

"Yo rechacé la solicitud", dijo Edano. "La oficina del primer ministro es un lugar para tomar decisiones como una nación soberana y no era deseable tener funcionarios extranjeros estacionados ahí", añadió.