El 86 % de los panameños rechaza una reforma a la Constitución Política que permita la reelección inmediata del presidente Ricardo Martinelli para un período de cinco años que iniciaría en el 2014, según una encuesta publicada hoy por un diario local.

El sondeo, elaborado por la empresa Unimer Research For Leadership entre el 17 y 20 de mayo para el diario local La Prensa, indica que el 86 % de los encuestados no está de acuerdo con una reforma a la Constitución que abra las puertas de una reelección de Martinelli.

La encuesta, que consultó a 1.209 personas en todo el país, a excepción de la selvática provincia de Darién y en las comarcas indígenas, tiene un margen de error de 2,8 %.

El 10,8 % de los entrevistados opinó que sí está de acuerdo con la reforma constitucional, mientras el 3,2 % dice no saber o no respondió.

A la pregunta de que si en Panamá existiera la figura de la reelección inmediata y Martinelli fuera candidato presidencial para los comicios de 2014, el 85,9 % de los panameños señaló que no votaría por el gobernante.

El 11 % de los consultados opinó que sí votaría por Martinelli, mientras que el 3,1 % señaló que ello dependería de quiénes serían los otros candidatos.

El 79,3 % de los encuestados dijo que no le daría el voto a un candidato respaldado por Martinelli, mientras el 78,7 % señaló que no votaría por un candidato que represente al gobernante, aún cuando no reciba su respaldo abiertamente.

El presidente Martinelli dijo la semana pasada que la continuidad de su gobierno no es mala para la democracia, en alusión a que el partido que preside, Cambio Democrático CD, intentará quedarse en el poder más allá de 2014.

El Ejecutivo tiene un paquete de reformas constitucionales, preparadas por un equipo de notables, que no incluye la reelección inmediata.

Sin embargo, varios dirigentes del partido gobernante han planteado la posibilidad de una reelección presidencial.

El presidente Martinelli firmó en febrero pasado ante 13 notarios una declaración en la que descarta la reelección inmediata, figura que no aparece en la Constitucional Nacional.

El gobierno de Martinelli se ha visto envuelto en los últimos meses en un escándalo por supuestamente haber recibido del italiano Valter Lavítola, un cercano colaborador del exprimer ministro Silvio Berlusconi, pagos de comisiones a cambio de millonarias contrataciones, algo que ha negado Panamá.

En las últimas semanas también se ha revivido una escalada de la ya larga disputa entre Martinelli y su vicepresidente y exaliado, Juan Carlos Varela, con denuncias de corrupción y una inusitada demanda millonaria ante los tribunales, que supone una adelantada "campaña electoral".

La agitación política comenzó hace casi un año con la ruptura de la alianza que en 2009 llevó al poder a Martinelli y a Varela, que tras su separación se cruzan duras acusaciones de corrupción y ambición de poder.

Cambios en la correlación de fuerzas en el Parlamento debido a la incorporación de diputados opositores a Cambio Democrático (CD), el partido de Martinelli, que ostenta la mayoría parlamentaria, denuncias de corrupción administrativa y de abuso de poder, además de reproches a Varela por traición a la patria, han aderezado el ambiente político de este país.

El más reciente capítulo de ese ruidoso enfrentamiento incluye una demanda judicial por 30 millones de dólares presentada por Martinelli contra Varela, por "daños y perjuicios" derivados de "falsas" acusaciones de corrupción en su contra.

La escalada de la diatriba tiene como telón de fondo el caso de supuesta corrupción que se investiga en Italia y que ha salpicado a Martinelli y a varios de sus funcionarios, el último filón de las denuncias lanzadas por Varela contra su antiguo aliado de gobierno.