El grupo constructor y de servicios español Sacyr Vallehermoso busca oportunidades de negocio en Latinoamérica y Estados Unidos, entre otros mercados, en su apuesta por incrementar su actividad internacional, que ya representa el 62 % de la cartera de obra de la compañía.

Sacyr tiene el foco puesto en proyectos de tratamiento de residuos en Australia y Bulgaria, de incineración en Polonia o de depuración de agua en México y Colombia, según señalaron a Efe fuentes del mercado.

El grupo que preside Manuel Manrique apuesta por Chile, donde recientemente logró un contrato para construir y gestionar una autopista por 325 millones de euros; Colombia, un país en el que entró el pasado abril con la construcción de un tramo de carretera por 103 millones, y Perú.

De hecho, Sacyr, a través de su filial de servicios Valoriza, ha llegado a una alianza estratégica con el objetivo de realizar proyectos para Repsol de bioetanol y biodiesel con la multinacional Fluor.

Entre los proyectos en estudio y de próxima licitación se encuentra la construcción de los bloques de gasóleos y gasolinas para su adecuación a la normativa medioambiental en la refinería de la Pampilla de Repsol en Perú, y la realización del sistema de recolección de gas (Fase II) en el Área Caipipendi en Bolivia para los yacimientos de Repsol por 48,8 millones.

Además, dentro de los proyectos que estudia destaca la construcción de una unidad de refino en Bolivia, o la terminal y almacenamiento de GLP en Chile.

El grupo también tiene la mirada puesta en Panamá, donde construye las nuevas esclusas del canal, en un proyecto valorado en 2.245 millones de euros, en Costa Rica y en menor medida en Brasil.

Sacyr está además precalificado para construir una subestación eléctrica de 400 kilovatios (kW) en Escocia para la compañía Scottish Southern Electric.

Por otro lado, el grupo constructor está interesada en oportunidades que puedan surgir en Italia, Portugal, Polonia, Rumanía, Qatar, India o Israel, en este último país en plantas desaladoras, indicaron las mismas fuentes.

La desaceleración de las actividades de construcción y promoción residencial en España ha provocado que en el primer trimestre del año el 62 % de la cartera total del grupo procediese de la actividad internacional, un porcentaje que ascendió al 78 % en el área constructora.

Hasta marzo, la cifra de negocio descendió un 15,8 %, hasta los 875,9 millones de euros, y la facturación en el exterior representó el 38 % del total.