La condena a 33 años de prisión al médico Shakil Afridi, que colaboró con la CIA para localizar a Osama Bin Laden en 2011, "no ayuda" a los esfuerzos por mejorar la relación con Pakistán, según el secretario de Defensa de EE.UU., Leon Panetta.

La condena al médico paquistaní "por ayudar en la búsqueda del terrorista más notorio de nuestro tiempo" es "perturbadora y difícil de entender", subrayó Panetta en una entrevista en el programa "This Week" de la cadena de televisión ABC emitida hoy.

"Este doctor no estaba trabajando contra Pakistán. Estaba trabajando contra Al Qaeda", apuntó el jefe del Pentágono.

Afridi organizó una campaña de vacunas en Abbottabad, donde un equipo de operaciones estadounidense dio muerte al líder de Al Qaeda en mayo de 2011, para intentar obtener muestras de sangre de algún familiar del terrorista y verificar así su presencia en un escondite de esa localidad.

La condena a Afridi "no ayuda a los esfuerzos para tratar de restablecer la relación entre Estados Unidos y Pakistán", enfatizó Panetta.

La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, también lamentó esta semana la "injusta e injustificada" condena a Afridi.

Sus declaraciones coincidieron con la decisión del comité de asignaciones del Senado estadounidense de recortar en 33 millones de dólares el presupuesto de más de 800 millones en ayuda militar anual a Pakistán, en represalia por la condena a Afridi.

Las relaciones bilaterales se encuentran en uno de sus momentos más bajos debido, en gran parte, a la incursión sorpresa en territorio paquistaní en la que se dio muerte a Bin Laden y al fallecimiento de 24 soldados paquistaníes de un puesto fronterizo con Afganistán en un ataque por error de la OTAN en noviembre pasado.

En represalia por ese ataque, Pakistán cerró las rutas de abastecimiento a las tropas aliadas en Afganistán, que todavía no se han reabierto.

En la entrevista con "This Week", Panetta aseguró que EE.UU. no se dejará "extorsionar" por Pakistán en el acercamiento que ambos países han iniciado para lograr que se reabran las rutas.

Según la prensa estadounidense, Pakistán exige ahora unos 5.000 dólares por cada camión que cruza la frontera con provisiones, frente a los 250 dólares de antes del cierre.

Por otro lado, Panetta habló con la cadena ABC del plan, ratificado en la reciente cumbre de la OTAN en Chicago, para poner fin a la guerra en Afganistán en 2014 y continuar dando apoyo a las fuerzas afganas a partir de 2015.

Ese plan "está funcionando" y EE.UU. "va en el camino correcto", sostuvo Panetta frente a las críticas de la oposición republicana, que considera que la retirada en 2014 implica una falta de compromiso con la región y puede generar inestabilidad.