El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad pidió el domingo al nuevo parlamento que permanezca unido ante "los malvados" que según él tienen cercado al país.

El discurso presidencial en la sesión inaugural del parlamento fue considerado un pedido a sus oponentes conservadores que aplastaron a los aliados de Ahmadinejad en comicios concluidos a principios de mes.

"Hoy, los malvados se han movilizado desde todos los lugares para presionar a la nación iraní. Acabar con la presión y resistirla, además de la cooperación, son las prioridades de hoy", dijo Ahmadinejad a los legisladores. La televisión estatal transmitió en directo el discurso.

Irán encara sanciones de las potencias occidentales que le acusan de intentar construir ojivas nucleares, algo que Teherán niega.

Las atascadas negociaciones entre Teherán y seis potencias mundiales sobre el programa nuclear iraní han resucitado recientemente, y los participantes acordaron reunirse en Moscú en junio tras no lograr resultados concretos la semana pasada en Bagdad.

Ahmadinejad y los conservadores comparten opiniones similares en política exterior, pero no concuerdan en los temas económicos. El presidente perdió su respaldo cuando desafió el año pasado el poder ejercido por el ayatolá Alí Jamenei, líder supremo del régimen teocrático.

Ahmadinejad pidió además a los legisladores que no intervengan en el ámbito de su autoridad. "Cualquier intento de intervenir en los asuntos de otro no beneficiarán al país", dijo Ahmadinejad.

En los últimos meses, tanto el presidente como el parlamento se han culpado mutuamente de sobrepasar los límites de sus respectivos mandatos.

Los legisladores sostienen que el presidente hizo caso omiso de los proyectos de ley aprobados por el parlamento. Ahmadinejad dijo que el parlamento cambió totalmente los proyectos de ley patrocinados por el gobierno.