Ryder Hesjedal, un canadiense de padres noruegos, se ha consagrado, junto a la majestuosa fachada del Duomo milanés, campeón del Giro de Italia con 16 de ventaja sobre el español Joaquim Rodríguez, que en la última etapa, una contrarreloj de 28,2 kilómetros, no pudo defender los 31 segundos de ventaja con que partía.

Purito hubo de conformarse con el segundo puesto en el podio, seguido del belga Thomas De Gendt, que se quedó a 1:39 del ganador.

Michele Scarponi terminó cuarto, a 2:05. Por primera vez desde 1995, el ciclismo italiano no está presente en el cajón de honor de la carrera rosa.