Los preparativos para la liberación de un reportero francés en poder de las FARC comenzaron a afinarse el domingo luego de conocerse un comunicado rebelde indicando que la entrega será el 30 de mayo.

El periodista Romeo Langlois, de 35 años, cumplirá el lunes un mes en poder de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que han dicho que el reportero fue capturado en medio de choques armados con la fuerza pública colombiana por vestir prendas militares y que por tanto era un prisionero de guerra, una definición rechazada por activistas y organismos internacionales.

El sábado por la noche el Frente 15 de las FARC divulgó un breve comunicado indicando que la liberación de Langlois será el 30 de mayo, pero no reveló el sitio de la entrega.

Las coordenadas del lugar de la liberación serán entregadas a una comisión integrada por delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja, la ex senadora Piedad Córdoba y un delegado del gobierno de Francia, agregó el breve comunicado rebelde divulgado en la página de internet Resistencia, que suele difundir pronunciamientos de la guerrilla.

Los rebeldes dijeron que sólo aguardan "la divulgación de los protocolos de seguridad indispensables para el éxito de la operación" de liberación del periodista, radicado en Colombia desde hace más de una década.

Esos protocolos son acuerdos para que por ejemplo la fuerza pública suspenda por algunas horas operativos en la zona donde se produce una entrega.

María Cristina Rivera, vocera del Comité Internacional de la Cruz Roja, dijo el domingo que el Comité "está listo y desde ya trabajamos para que la liberación de Romeo sea una realidad en la fecha anunciada".

En diálogo telefónico con The Associated Press agregó que "ya tenemos un texto avanzado de este protocolo que esperamos compartir en las próximas horas con el Ministerio de Defensa y que podemos también poner a consideración de las otras partes... Estamos ya empezando a hacer todo el desarrollo logístico de la operación... con nuestros propios vehículos".

"Me devuelvo ya" a Colombia, dijo la ex senadora Córdoba el domingo en breve diálogo telefónico con la APdesde México, donde trabaja para un programa que transmite la cadena de televisión Telesur.

El grupo de activistas Colombianas y Colombianos por la Paz, que encabeza Córdoba, dijo en un mensaje de texto que la ex senadora llegará al país el lunes.

La ex congresista, a quien las FARC han entregado una treintena de secuestrados desde 2008, ha dicho que espera que la noche del domingo o el lunes arribe al país el delegado francés cuya identidad no ha sido revelada aún.

En pasadas liberaciones de políticos, militares y policías colombianos anunciadas por las FARC han pasado días y hasta varios meses hasta que se concreta la entrega y es Córdoba quien dice el día y el lugar desde donde sale en helicóptero rumbo a selvas del sur del país en busca de los liberados.

Pero el representante a la Cámara por el izquierdista partido Polo Democrático Alternativo, Iván Cepeda, también miembro de Colombianas y Colombianos por la Paz, dijo que la liberación de Langlois podría ser una operación más rápida y sencilla, sin uso de helicóptero.

El caso más reciente de periodistas extranjeros secuestrados por guerrilleros se registró en enero de 2003, cuando el fotógrafo Scott Dalton y la periodista Ruth Morris, ambos estadounidenses y que hacían un reportaje para el diario Los Angeles Times, fueron retenidos en el noreste del país y estuvieron 12 días en poder del Ejército de Liberación Nacional, la segunda fuerza insurgente de Colombia.

Langlois realizaba un reportaje sobre el combate a las drogas en Colombia y acompañaba a una unidad militar y policial en labores de destrucción de laboratorios de procesamiento de cocaína, cuando el 28 de abril se produjeron combates con el Frente 15 de las FARC en una zona rural del departamento de Caquetá, al sur del país, y cayó en poder de los insurgentes de esa unidad guerrilla.

En los choques armados murieron cuatro uniformados, mientras Langlois resultó herido en su brazo izquierdo, según han narrado uniformados que estuvieron en los combates.

El 6 de mayo se conoció un comunicado rebelde atribuyéndose la retención del reportero, un colaborador independiente de la televisora France 24 y el diario Le Figaro.

Las FARC han dicho que Langlois es un prisionero de guerra porque vestía prendas militares y que por tanto la guerrilla no había violado su compromiso anunciado en febrero de cesar los secuestros extorsivos de civiles.

El Ministerio de la Defensa ha asegurado que el periodista llevaba un casco verde y un chaleco por seguridad y que se los quitó en medio de la balacera para identificarse como civil.

La Comisión de Libertad de Prensa e Información de la Sociedad Interamericana de Prensa ha explicado que resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas consignan que los periodistas que realizan misiones profesionales en zonas de conflicto armado deben considerarse civiles y ser respetados y protegidos como tales.