Rodney Berget vive en una celda individual en el pabellón de la muerte en Dakota del Sur, saliendo rara vez del espacio donde espera su ejecución por matar a un guardia de prisión con un tubo durante un intento de fuga.

Para los familiares directos de Berget, su destino resulta un tanto familiar. Rodney no es el primer miembro de su familia que es sentenciado a muerte. En una peculiaridad inusual, su hermano mayor fue condenado a pena capital en 1987 por matar a un hombre para despojarlo de su automóvil. Roger Berget pasó 13 años en el pabellón de la muerte en Oklahoma hasta su ejecución en el 2000 a los 39 años de edad.

Los Berget no son el primer par de hermanos en ser condenados. Libros de registro revelan al menos tres casos de hermanos que cometieron crímenes y recibieron la pena de muerte.

Sin embargo, expertos en el pabellón de la muerte dicen que los Berget sobresalen porque sus crímenes estuvieron separados por más de 965 kilómetros (600 millas) y 25 años.

"El que haya sucedido en diferentes estados y por crímenes diferentes es una especie de comentario sobre esa familia", dijo Richard Dieter, director ejecutivo del Centro de Información de Pena de Muerte, que rastrea las tendencias de la pena de muerte.

La travesía de los hermanos desde la pobreza de su infancia en Dakota del Sur hasta sus vidas adultas turbulentas y delictuosas muestra los profundos efectos de una educación dañada y los años de estragos causados por dos hombres que desarrollaron lo que las cortes llaman un desprecio gratuito por la vida humana.

Según lo programado, Rodney Berget morirá a finales de año, con lo que acabará potencialmente la odisea que inició cuando ambos nacieron como parte de una familia que ya tenía cuatro hijos.

Un ex director de prisión describió a Rodney como un "chico desperdiciado" que nunca tuvo una oportunidad de tener una vida productiva. Un abogado de Roger lo llamó un "patito feo" con poco apoyo familiar.

Los hermanos nacieron después de que la familia se mudó, tras fracasar en una granja en la zona rural de Dakota del Sur, a Aberdeen, una ciudad a unos 32 kilómetros (20 millas) de distancia. Roger nació en 1960. Rodney dos años después.

Con sus sueños como granjero desvanecidos, el patriarca Benford Berget consiguió empleo con el departamento de carreteras estatales. Rosemary Berget empezó a trabajar por las noches como gerente de un bar en el hotel local de la cadena Holiday Inn.

La pérdida de la granja y la nueva vida citadina parecieron presionar demasiado a la familia y al matrimonio de la pareja.

Cuando la familia se mudó a la ciudad, "las cosas de cierta forma se vinieron abajo", testificó en 1987 Bonnie Engelhart, el mayor de los hermanos Berget.