Al menos ocho personas resultaron heridas en dos ataques con granada, uno en el campo de refugiados de Dadaab, en el este de Kenia, y otro en la localidad de Wajir, ambas cerca de la frontera con Somalia, informó hoy la Policía, que acusa de la autoría de los ataques a la milicia radical islámica de Al Shabab.

Según la Policía, cinco personas resultaron heridas por una granada lanzada ayer contra el campamento Ifo II, dentro del campo de refugiados de Dadaab, aseguró hoy la emisora keniana Capital FM en su página web.

Un segundo ataque tuvo lugar anoche en un restaurante del centro de la localidad de Wajir, en el que resultaron heridas otras tres personas.

"En estos dos incidentes, un total de ocho personas han tenido que ser trasladadas a centros médicos", afirmó el jefe de la Policía de la Provincia Noreste, Leo Nyongesa.

En el ataque que se produjo en Ifo II, los heridos se encontraban construyendo un colegio cuando fue lanzada la granada.

"Hasta el momento, no se ha producido ningún arresto, pero estamos investigando el suceso", añadió Nyongesa.

Un alto cargo de la Policía de la región dijo a Capital FM que se cree que los ataques son obra de la milicia radical islámica somalí Al Shabab o de sus seguidores.

"Tenemos todas las razones para pensar que se trata de un ataque de Al Shabab", dijo un policía de la localidad de Garissa, cerca de Dadaab.

En el último año, Kenia ha vivido varios ataques con granada en el norte, en Nairobi y en Mombasa, la segunda ciudad del país.

Hace dos semanas, un policía resultó muerto y otros tres heridos de gravedad cuando su vehículo explosionó después de pasar por encima de una mina en Dadaab.

A este incidente mortal le siguió otro en Mombasa, donde hombres que se creen estaban ligados a Al Shabab lanzaron tres granadas en un restaurante, en el que murió un vigilante de seguridad y seis personas resultaron heridas.

Además, el pasado lunes, cuatro soldados sufrieron heridas de diversa consideración cuando su vehículo hizo explosión en Mandera, una localidad situada a tan solo 5 kilómetros de Somalia.

Recientemente, las fuerzas de seguridad de Kenia han asegurado que han aumentado el seguimiento a Al Shabab y a sus posibles seguidores con el despliegue de efectivos de la Unidad Criminal de Inteligencia (CIU, sus siglas en inglés), y oficiales anti terroristas en las zonas afectadas.