Los buenos resultados conseguidos en la recta final de la temporada regular y el haber clasificado a los "playoffs" dieron al entrenador Mike Woodson el crédito suficiente para seguir al frente de los Knicks de Nueva York.

Woodson, que llegó al puesto de forma interina tras la renuncia del entrenador Mike D'Antoni, convenció a los directivos de los Knicks que es el profesional adecuado para que dirija al equipo también la próxima temporada después de darle el primer triunfo en la fase final en 11 años.

Los Knicks le quitaron la etiqueta de interino y anunciaron que le habían ofrecido una extensión de su contrato por tres años, como compensación a los méritos que hizo al frente de la plantilla en un momento delicado dentro de la franquicia.

Bajo la dirección de Woodson, que dos temporadas anteriores había dirigido a los Hawks de Atlanta, los Knicks consiguieron una marca ganadora de 18-6 desde que se hizo cargo del equipo el pasado 14 de marzo.

Los Knicks perdieron 4-1 la serie de cuartos de final de la Conferencia Este ante los Heat de Miami, pero rompieron una racha de 13 partidos consecutivos de la fase final perdidos, un récord en la NBA, al ganar el cuarto partido para su primera victoria desde 2001.

El gerente general de los Knicks, Glen Grunwald, informó en un comunicado oficial que Woodson "tiene el respeto de cada persona en esta organización".

Aunque los términos económicos del acuerdo no fueron dados a conocer por Grunwald, varias fuentes periodísticas neoyorquinas informaron de que Woodson tendrá dos años garantizados y el tercero será opcional, además de recibir un salario promedio de cuatro millones de dólares por temporada.

Woodson, de 54 años, a través de un comunicado oficial dijo que se sentía honrado de haber sido elegido para continuar al frente del equipo como entrenador.

"Nada menos que seguir en la franquicia en la que comencé como jugador", destacó Woodson, que fue seleccionado por los Knicks en el sorteo universitario de 1980. "Nuestro objetivo es aprovechar el éxito que tuvimos al final de la pasada temporada y continuar la búsqueda de traer un campeonato de la NBA al Madison Square Garden".

Woodson, además del apoyo que ha recibido de los directivos del equipo, los jugadores también han pedido su continuidad en el cargo, empezando por el alero Carmelo Anthony, el ala-pívot Amare Stoudemire y el base de origen taiwanés Jeremy Lin, que seguirá también con el equipo.

Grunwald, que es amigo personal de Woodson desde que jugaron juntos en baloncesto universitario, dijo que nunca le habían ofrecido el cargo al veterano Phil Jackson.

"Nuestra primera opción siempre fue Woodson y cuando llegamos a un acuerdo no hubo necesidad de hablar con nadie más", señaló Grunwald.