La semana de la moda de Río de Janeiro viajó hoy, en su última jornada, de la playa a los rincones más sórdidos de la ciudad brasileña, con una lectura de la ropa de los mendigos, realizada por la firma Oestúdio.

La propuesta de Oestúdio fue titulada "R.U.A. - Realidad Urbana Anónima", haciendo un juego de palabras con el vocablo portugués "rua", que significa calle, y pretendía, según los responsables de la firma, "despertar la sensibilidad" hacia los mendigos, un colectivo muy numeroso en Río de Janeiro.

Esta arriesgada colección incluyó camisas y vestidos con grandes agujeros, tejidos de aspecto plástico y complementos hechos de papiroflexia.

Con la mente en un lugar más luminoso de Río, sus playas, la firma Poko Pano exhibió una colección de ropa de baño en la que destacaron los estampados con motivos florales y que también contó con algunas propuestas osadas, como un bikini elaborado con anillas de latas de refresco.

La diseñadora Andrea Marques, tercera en esta última jornada de la pasarela carioca, presentó una colección femenina plagada de estampados abigarrados de colores vivos y tejidos transparentes.

Las últimas tres marcas programadas en esta jornada de clausura eran Ausländer, Triya y Reserva, que tenían previsto poner el colofón a cinco días de desfiles, con las propuestas de 29 de las principales marcas de ropa de Brasil.

Río cede ahora el testigo a la semana de la moda de Sao Paulo, considerada la pasarela más importante del país, que tendrá lugar entre el 11 y el 16 de junio.