El mayordomo del papa Benedicto XVI, el italiano Paolo Gabriele, continúa hoy en arresto por supuesta posesión ilegal de documentos reservados de la Santa Sede mientras continúa la fase de instrucción del caso, informó hoy el Vaticano en un comunicado.

En la nota, el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, confirma la identidad del detenido en las pesquisas realizadas por la Gendarmería del Vaticano para esclarecer los casos de filtraciones a los medios de documentos reservados vaticanos enviados a Benedicto XVI y a su secretario, Georg Ganswein.

Lombardi explica que ya se ha concluido una primera fase de "instrucción sumarial" bajo la dirección del promotor de Justicia del Vaticano (fiscal), Nicola Picardi, y que ha comenzado la fase de "instrucción formal" llevada a cabo por el juez instructor, Piero Antonio Bonnet.

"El imputado ha nombrado dos abogados de su confianza, dispuestos para actuar ante el Tribunal vaticano y ha tenido la posibilidad de reunirse con ellos. Ellos podrán asistirlo en las próximas fases del procedimiento. Él (Gabriele) goza de todas las garantías jurídicas previstas por los códigos penales y de procedimiento penal en vigor en el Estado de la Ciudad del Vaticano", explica Lombardi.

"La fase de instrucción continuará hasta que no se haya conseguido un cuadro adecuado de la situación objeto de investigación, tras lo que el juez instructor procederá a la absolución o al envío a juicio", concluye.

La declaración de Lombardi llega después de que ayer el Vaticano informara de la detención de una persona, identificada después como mayordomo de Benedicto XVI (sin dar su nombre), después de que la Gendarmería la encontrara en posesión de documentos reservados y le situara como sospechoso de la filtración de estos a los medios.

La detención de Gabriele, romano de 46 años que trabaja en el apartamento papal desde 2006, ha dejado a Benedicto XVI "muy entristecido y afectado", según informaron fuentes vaticanas, que indicaron que los gendarmes encontraron los documentos en la casa en la que vive con su esposa y tres hijos, en territorio del Vaticano.

De confirmarse la acusación de la filtración y ser juzgado, el mayordomo puede ser condenado hasta con 30 años de cárcel por violación de la correspondencia de un jefe de Estado, como es el papa, equivalente a un atentado contra la seguridad del estado.

La detención se ha producido tras las investigaciones realizadas por la Gendarmería Vaticana según las instrucciones recibidas por la comisión cardenalicia, creada el pasado abril por Benedicto XVI para esclarecer esos casos y que preside el cardenal español Julián Herranz, expresidente del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos.

La comisión se creó después de que una cadena de televisión italiana publicara unas cartas enviadas por el actual nuncio en EEUU y ex secretario general del 'Governatorato' de la Ciudad del Vaticano (Gobierno que gestiona este Estado), Carlo María Viganò, a Benedicto XVI, en las que denunciaba la "corrupción, prevaricación y mala gestión" en la Administración vaticana.

La filtración de documentos no quedó ahí y el 19 de mayo salió a las librerías el libro "Sua Santità", del periodista Gian Luigi Nuzzi, con un centenar de nuevos documentos filtrados desde el Vaticano, que desvelan tramas e intrigas en el pequeño Estado. EFE