Una persona murió cuando el taxi en que viajaba hacia Perú activó una mina antitanque enterrada en una zona claramente señalizada como campo minado, informó el sábado el ejército.

El vehículo se desplazaba por un paso ilegal, próximo al complejo fronterizo de Chacalluta, unos 2.100 kilómetros al norte de Santiago y a unos seis kilómetros del puerto chileno de Arica.

El estallido de la mina se registró la noche del viernes pero la policía y el fiscal que investiga el caso debieron esperar hasta cerca del mediodía del sábado a que militares especializados en la remoción de explosivos despejaran una senda para acercarse al vehículo.

El fiscal ordenó a los militares desplazar el vehículo a una zona segura antes de iniciar los peritajes de rigor.

El ejército precisó en un comunicado que el automóvil pertenecía "a una empresa de radiotaxis peruana, (que) habría ingresado indebidamente a un campo minado, el que se encuentra expresamente señalizado, según las normas internacionales actualmente vigentes".

El hecho ocurrió en la quebrada Escritos, la misma que en febrero fue inundada por las lluvias del peor invierno altiplánico de la última década que removieron unas 150 minas personales y antitanques enterradas por Chile en la frontera con Perú a fines de la década de los setenta.

Las minas, cuya cubierta es plástica, son muy livianas y por ello se desplazan con facilidad.

Las lluvias arrastraron muchas minas hasta el mar y las olas devolvieron un número indeterminado hacia la playa. Soldados chilenos las removieron, aunque Perú presentó una protesta formal, a lo que Chile respondió que los militares trabajaron en suelo chileno.

El geógrafo Elir Rojas, director de la organización no gubernamental Zona Minada, explicó en febrero que sólo en la zona de la Quebrada Escritos y en la frontera de Arica con Tacna se sembraron más de 50.000 minas antipersonas y similar cifra de minas antitanques.

En un reciente encuentro en Colombia, los presidentes de Chile, Sebastián Piñera, y de Perú, Ollanta Humala, acordaron que será una empresa extranjera pagada con dinero chileno la responsable de remover los explosivos desplazados en febrero por las lluvias.

Chile es asesorado por la Organización de Estados Americanos para decidir qué empresa se encargará de sacar los explosivos.

La dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990) instaló centenares de miles de minas en la frontera con Bolivia y Perú cuando las relaciones con Lima pasaban por un mal momento, mientras la mayor parte de las fuerzas militares chilenas estaban concentradas en el extremo sur ante la inminencia de una guerra con Argentina por la disputa de tres islas en el Canal Beagle, en el Estrecho de Magallanes. La intervención del Papa Juan Pablo II evitó el enfrentamiento bélico.