Antropólogos guatemaltecos buscan en una antigua base militar del norte del país los restos mortales de unos 1.000 indígenas y campesinos que fueron desaparecidos durante el conflicto armado (1960-1996), informó hoy una fuente humanitaria.

En febrero pasado cuando se iniciaron las exhumaciones en la antigua base militar de Cobán, a más de 200 kilómetros al norte de esta capital, se anunció que la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG) buscaría las osamentas de unos 250 indígenas y campesinos que habían sido capturados por el ejército en la década de los ochenta.

Sin embargo, Aura Elena Farfán, directora de la Fundación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Guatemala (Famdegua), dijo a Efe que esa asociación ha recibido más testimonios de mucha gente que busca a parientes que fueron víctimas de la represión militar.

Hasta ahora, los antropólogos han realizado excavaciones en 19 fosas comunes halladas en el interior de la base militar y han encontrado 178 osamentas de hombres, mujeres y niños, indicó la activista que impulsa las exhumaciones.

La búsqueda de los restos mortales de los 1.000 indígenas y campesinos que fueron detenidos por el ejército y llevados a la base militar en los años ochenta se extenderá por el tiempo que sea necesario, apuntó.

En los terrenos donde se excavan los cementerios clandestinos opera en la actualidad el Comando Regional de Entrenamiento de Operaciones de Paz (Creompaz).

Farfán dijo que, según los testimonios, los indígenas y campesinos fueron detenidos no solo en comunidades del departamento de Alta Verapaz, sino también en su vecino de Baja Verapaz.

De las 178 osamentas halladas hasta hoy, 93 son de hombres, 19 de mujeres y el resto aún no se ha podido determinar el sexo.

De acuerdo con el subdirector de la FAFG, José Suasnavar, en la fosa 15 los antropólogos encontraron las osamentas de 37 menores de edad y de varias mujeres.

Según Suasnavar, desde febrero pasado a la fecha sólo se han podido realizar excavaciones en tres sectores de la antigua base militar y les faltarían otros seis.

Los trabajos son realizados por 5 arqueólogos, 2 antropólogos y 20 excavadores.

Según la directora de la Famdegua, la denuncia de la existencia de los cementerios clandestinos en el interior de la antigua base militar de Cobán se presentó en 2002.

El conflicto armado de 36 años que acabó el 29 de diciembre de 1996 con la firma de los Acuerdos de Paz entre el Gobierno y la entonces guerrilla dejó unas 250.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos.

La Comisión de Esclarecimiento Histórico (CEH), que investigó las violaciones a los derechos humanos durante la guerra interna, documentó los casos de 669 matanzas, 626 de las cuales fueron atribuidas al ejército.