El antiguo seleccionador argentino de fútbol Sergio Batista, campeón de la Copa del Mundo de México en 1986, llegó esta mañana a Shanghái (este), la capital económica de China, donde se espera que firme pronto como nuevo entrenador del actual equipo de Anelka, el Shanghai Shenhua.

En el gigante asiático ya se da por hecho que el Shenhua ("Flor de Shanghái", en mandarín), que por el momento no ha anunciado nada al respecto en su portal oficial, fichará en los próximos días a Batista, de 49 años, y a las cuatro personas que completan su equipo: un entrenador asistente, otro físico y dos agentes.

Ma Yue, la portavoz del equipo chino, donde juega desde esta temporada el francés Nicolas Anelka, y donde se especula desde hace meses que podría recalar su ex compañero del Chelsea, el marfileño Didier Drogba, que salió del equipo británico esta semana, aclaró que la firma no será esta semana, aunque se da por decidida.

"No estoy segura de cuándo tendrá lugar la firma, pero es improbable que ocurra esta semana", dijo Ma, según recoge hoy el diario local "Shanghai Daily".

El entrenador argentino, que dirigió a la Albiceleste entre julio de 2010 y julio de 2011, ya conoce Shanghái desde los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, ya que la mayoría de los partidos que disputó en aquel campeonato Argentina, dirigida por Batista hasta conseguir el oro, se disputaron en la metrópolis oriental.

En cualquier caso, Batista no estará sentado todavía como entrenador del Shenhua este domingo, cuando el equipo azul se enfrenta al Guizhou Renhe en su próximo partido de la Superliga china.

El vacío dejado recientemente al frente del club chino por el francés Jean Tigana está siendo suplido por el momento por su compatriota Jean-Florent Ibenge, asistido como "jugador-entrenador" en la práctica por el propio Anelka, aunque ninguno de los dos tienen la licencia de entrenador que exige la Superliga china.

Anelka ha expresado su malestar porque el posible fichaje de Batista se haya llevado a cabo sin informarle de nada.

"No lo conozco (a Batista), todo lo que he oído es por la prensa, y no he recibido ninguna información del club", afirmó, lo que atribuyó a un "problema de comunicación" entre el equipo y él.

"No sé nada de esto y nadie me ha hablado del nuevo entrenador, así que me sorprende que estemos hablando de eso, el club debería haberme hablado de ello si existe tal cosa", explicó.

"Si pasa algo y no me entero... podría ser un problema en el futuro, porque yo seguiré aquí y me sentiría muy decepcionado", añadió, y llegó a decir que si el argentino era fichado sin informarle se plantearía terminar ahí su carrera profesional, aunque después habló de nuevo para matizar sus palabras.

"Todo el mundo sabe que estoy de jugador-entrenador, aunque mi trabajo principal es de jugador", indicó.

"Desde el principio he intentado mejorar el equipo, lo hice para ayudar al entrenador y no recibo ningún dinero extra por este segundo papel que estoy haciendo", protestó el francés, el fichaje más caro del fútbol chino, si no lo eclipsa Drogba, cuya esposa estuvo tanteando posibles apartamentos en Shanghái en marzo pasado.

El Shanghai Shenhua, asesorado desde 2009 por el Atlético de Madrid, con el que está hermanado, acabó el año pasado en el undécimo puesto de la Superliga china, que ganó en 1995 y en 2003.