Novak Djokovic ha ganado sus 21 últimos partidos de Grand Slam, un período en el que levantó los trofeos de Wimbledon en julio, el Abierto de Estados Unidos en septiembre y el Abierto de Australia en enero.

Si el serbio prolonga esa racha en la arcilla de Roland Garros en las próximas dos semanas, se convertirá en el primer hombre desde Rod Laver en 1969 que gana cuatro majors consecutivos.

Sin duda, sería un logro extraordinario. Y es algo que el tenista de 25 años trata de no pensar mucho en la antesala del segundo major del año, que arranca el domingo.

Djokovic dijo que ganar un cuarto título de Grand Slam en fila "definitivamente significaría mucho para mí", pero señaló que ha tratado de no pensar en eso porque no quiere "ponerme mucha presión".